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El modelo económico

En el mundo se discuten los “modelos económicos” y se habla de implementar uno, otro o aquél. El problema está en que los “modelos económicos” son resultado de una estructura moral y jurídica particular.
¿Qué quiere decir esto?
Bien, el modelo económico no es más que el resultado de un conjunto de normas morales y jurídicas adoptadas por las personas dentro de una “jurisdicción”.
Discutir el modelo económico como el medio para lograr “algo” es, por tanto, incongruente e improductivo.
Resulta que debe analizarse el modelo moral y jurídico. Ello nos llevará a un tipo de modelo económico. Resultará necesariamente de esas normas morales y jurídicas. Nunca se logrará al revés.
Es así que un sistema moral corrompido, con “aplausos” para el corrupto, para el que logra fines sin importarle los medios y sin esfuerzo real, nos dará un sistema jurídico que le permita a esas personas navegar en él impunemente. El resultado económico será un tipo de modelo que privilegia el “cuello”, la “mordida” sobre la empresarialidad o el trabajo honesto. Buscará un gobierno interventor, de permisos, para así poder privilegiar al “cuate” o al “mordelón”. Las leyes se promoverán de manera que se otorguen protecciones, subsidios, barreras y otros mecanismos para eliminar a quien quiere prosperar trabajando. Será dudoso quedarse con el producto del propio esfuerzo y la sociedad llegará a un punto en el que premiará la holgazanería, conformismo.
Es por ello que no debe buscarse un modelo económico, sino un modelo moral y jurídico.

¿Cuál es cuál?

Mario E. Archila

Pd: todavía hay un par de espacios para el seminario de ISR que empieza mañana miércoles y para el desayuno de Precios de Transferencia del jueves. Llame a Doris al 23788484 para información e inscripciones.

Claro que hay coherencia

Es curioso que lo que la gente oye que es ser “libertario” no es lo que es. Todo libertario verdadero estará en desacuerdo con que existan leyes como “impuesto a la distribución del cemento” o “del tabaco” y los aranceles. Todo libertario abogará siempre por la desaparición de dichos privilegios.

De la misma manera abogará porque las leyes sean construidas partiendo de la naturaleza humana: creatividad, ingenio y búsqueda de intereses propios y personales; y la consecuente responsabilidad de sus actos.

¿Qué es la responsabilidad? Pues no es más que tragarse las consecuencias, buenas o malas, de los actos en libertad. De allí que leyes que pretenden que “por mi bien” se establezcan impuestos a los “vicios” son contrarios a los libertarios, ya que únicamente causan privilegios. O el impuesto al cemento, que está diseñado de tal manera que se protege el mercado de la competencia, local y extranjera. ¿Quién paga un precio más alto? Todos los que buscan construir su casa o negocio.

La historia ha tenido períodos muy cercanos, si no es que totalmente, “libertarios”. Claro que nunca se les da crédito, pues se analiza e idealiza un resultado concreto, sin ver los inicios de las corrientes de la historia. Se critica que EEUU no es “libertario”, pero se olvida que lo fue hasta la reforma constitucional impulsada por Franklin D. Roosevelt y su “new deal”. Término que enseña que FDR pasó a fundar un nuevo Estado sobre las bases filosóficas de la corriente del “pacto social” y Rousseau; dejando atrás a Hume y Locke, de la escuela filosófica contraria. ¿Se entiende por qué hoy día EEUU no es libertaria?

Ser libertario no es ser anarquista. La anarquía llevaría a un estado de guerra incontrolable. Ser libertario implica niveles de gobierno centrados en lo que es condiciones de cumplimiento de parámetros que, antes de ser económicos, son morales y jurídicos. No es la abolición del gobierno, sino la limitación del mismo a esferas claras.

Para un libertario no hay distinción de clase o raza, pues se cree en la capacidad innata de cada ser humano de encontrar los mejores satisfactores, conforme a sus circunstancias propias, mientras tenga la libertad suficiente para escogerlas y un pueda obligar a cumplir las promesas que le han hecho otros individuos.

Un libertario, por supuesto, que estará siempre contra la oligarquía. Estará contra grupos de interés, ONG´s y actividades particulares financiadas con fondos de los ciudadanos, ya sea directa o indirectamente (vía tributos, subsidios o manejo de políticas financieras).

¿Cuáles son los sectores más protegidos en Guatemala? La agroindustria, como el azúcar, el café y la banca y finanzas.

¿Hay libertarios a favor de dichos privilegios? No. Hay gente que usa frases y discursos de autores y analistas libertarios para buscar sus privilegios. Eso, claramente.

Triste es que se recurra a generalizaciones para descalificar argumentos que tienen asidero en la historia misma y respaldados por estudios y análisis económicos.

Es de aclarar el libre mercado no es un fin, sino el resultado de tener un sistema moral y jurídico basado permitir a cada individuo buscar su propia felicidad, respetando la búsqueda de dicha felicidad propia del vecino. ¿Es esto incongruente con la caridad, la ayuda mútua, la solidaridad? Claramente no. Cada una de esas bellas palabras son virtudes y una virtud sólo puede ser ejercida en libertad. Sí, en libertad de ser caritativo o no; ayudar o no; ser solidario o no.

Es así que no creo que ningún libertario de los que realmente saben qué es ser libertario y busca que se rompan con esos privilegios entregados en las leyes esté en desacuerdo con proponer que se rompa con ellos y se eliminen.

Lo que veo es que en Guatemala hay suficientes cangrejos que por no estar dentro de los privilegios legislados actuales quieren que se les den a ellos y se les quiten a los otros esos privilegios… con esas posturas, ningún libertario estará nunca de acuerdo… y eso es por coherencia.

Mario E. Archila M.

Ayúdanos a Ayudar

Muchos saben que soy Rotario. Este proyecto que tenemos entre manos requiere de ustedes. Debemos llevar a casi 70 niños del Hospicio San José a pasar un lindo día y celebrar su Navidad en Julio al IRTRA. Necesitamos Q75 por niño para cumplirlo.

Para lograrlo, le pido apadrine a un niño depositando en la cuenta 90-117111-6 a nombre de Asociación de Rotarios de las Americas, en el BAC.

Me manda el número de boleta y a nombre de quién le sacamos el recibo de donación. Es deducible de impuestos, por si le sirve.

No tenemos fecha exacta, pues depende tener el dinero completo para poder llevar el grupo de 70 personas. Algunos me preguntaron si pueden ser voluntarios, todavía no lo sé. También les contaré. No lo sé, pues la logística puede ser mucho más complicada y para poder ingresar al IRTRA deben pagar los que no tienen IRTRA Q75 personas y su comida, que por el momento, creo que nos viene mejor el dinero poder comprarles a los niños regalos y ropa.

Gracias de antemano, los niños del Hospicio San José se lo agradecerán.

Seminario de Planificación Efectiva de Vida y Tiempo

¿No le alcanza el tiempo?

Hay varias razones para ello. Durante varios años de mi vida he analizado dichas razones y tratado de encontrar cómo resolver el problema.

No es un problema que esté “allá afuera”, sino que está adentro. Falta de enfoque, falta de metas realmente motivadoras, falta de energía.

La agenda debe ser un resultado de una profunda visión de vida, no el resultado de las llamadas telefónicas y las listas de pendientes.

Acompáñeme el 13 y 20 de junio (miércoles) para 2 sesiones de 4 horas cada una (le prometo que no las sentirá pasar) en las que resolveremos esos problemas de alineación interna. Le puedo garantizar que logrará entre 2 y 3 horas “libres” al día ajustando su actuar a lo que aprenderá en este seminario.

El costo es de únicamente Q1,500.00

La agenda particular:

  1. Lograr y mantener un equilibrio entre las múltiples presiones diarias.
  2. Facilitar el logro de objetivos, evitando el estrés y el cansancio.
  3. Identificar y eliminar los enemigos del tiempo.
  4. Trabajar de manera eficiente y concreta lo que realmente importa.
  5. Enseñar a identificar y cambiar hábitos negativos para ¡optimizar su tiempo!

Inscripciones al 23788484 o bien haciendo clic acá.

Reforma a la Constitución

Durante muchos años he dicho que nuestra Constitución sirve tanto como el papel de baño. La razón para ello es porque no está pensada como instrumento republicano de limitación a quien ejerce el poder, sino al contrario, está pensado como un instrumento que establece sueños para ser cumplidos por un aparato estatal en favor de grupos de poder o de interés.

Con esa perspectiva, evidentemente los resultados de su aplicación son los que saltan a la vista: inconformidad, corrupción, abusos de todos lados, legalización del compadrazgo como método de garantía de derechos y carreras políticas mesiánicas que logran enriquecimiento absurdo de los que ganan y sus allegados.

El Presidente Otto Pérez Molina exalta y promueve una reforma constitucional. De nuevo, no niego su necesidad. Cuestiono, eso sí, que haya una clase política, empresarial o académica que realmente esté planteando una reforma que resuelva los problemas arriba establecidos.

No creo que la reforma que el señor Presidente promueva ataque esos problemas. No creo que cuente con asesores que estén dispuestos a ceder sus cuotas de poder y hacer planteamientos que vayan encaminados a regresar a Guatemala por la senda de una vida republicana (lea “regresar” con un tono sarcástico, pues nunca lo hemos sido) y mucho menos que busque reducir los ámbitos de intromisión de los funcionarios, para reducir el nivel de corrupción por interferencia.

Se dice que la constitución debe ser más democrática, más participativa, más abierta y más inclusiva, pero todos esos términos son simplemente para darle espacios a más organizaciones y grupos de interés y reducir cada vez más las esferas de derechos de todos. Se compartimentalizan los derechos y se reparte la piñata a costa de los ciudadanos. Se agrupa falsamente a la sociedad “civil” en grupúsculos de interés particular, sin ver que son los ciudadanos de a pie, los trabajadores y emprendedores (no empresarios) los que requieren que se les expedite el camino al éxito personal, sin importar cómo considere definir dicho éxito mas que con la clara y delimitada esfera de no intervenir con el del vecino.

Veo muy peligrosa una reforma constitucional en este momento, pues los grupos que apoyan la misma no han presentado proyectos que resuelvan el fondo, sino que lo agravarán en el futuro.

Mario E. Archila M. 

Lo digo y qué…

Se suscitó una “controversia” Twitera (¿Me sigues? Haz clic acá) sobre qué es libertad de expresión y hasta dónde existe el derecho.

Libertad de expresión, evidentemente es decir lo que se me pegue la gana. Evidentemente también, eso hace que me vuelva “esclavo” de mis palabras. ¿Qué quiere decir esto? Yo digo lo que quiera y cualquier persona que me escuche tiene el derecho a decir que estoy equivocado, mintiendo o en falsedad. Estar de acuerdo, aplaudirme o aprobarme.

En los primeros casos, entraremos en un “debate”. Será cuestión de probar cada cual su dicho, usar la cabeza y descubrir la verdad. Es lo lindo de la libertad de expresión. En el segundo caso, se hace mi cómplice y estará sujeto a la disidencia de algún tercero.

Distinto, claro está, es el caso que yo diga algo contra la dignidad de una persona. Ese campo sale de la libertad de expresión y entra en lo que se conoce como delitos contra la dignidad de la persona, precisamente. Insultar, difamar, calumniar a alguien es un límite legítimo a la libertad de expresión que una vez violentado, merece alguna pena y hasta reparación pecuniaria.

La libertad de expresión implica que oiremos cosas con las que no estemos de acuerdo. Eso es libertad de expresión. Se garantiza que tú digas cosas con las que yo no esté de acuerdo.

La libertad de expresión es positiva: decir lo que me venga en ganga. Tiene a su vez el lado contrario: el derecho a no decir nada. No es obligación hablar. Es obligación responder de lo dicho. Insultaste, calumniaste o difamaste: RESPONDE. Paga con el delito y por los daños.

No debe confundirse la responsabilidad de “expresarse”, con el derecho a permanecer callado o a no “autoincriminarse”. Son cosas distintas en ámbitos diferentes. El primero deriva de poder decir cualquier cosa y exponer mis ideas. Quedo, como lo expresé, atado a dichas palabras y sus consecuencias.

El segundo es una garantía judicial. Es que mi “confesión” no debe ser necesaria en un juicio. Debo saber que no me pueden obligar a declarar contra mí o mis parientes. Se busca que realmente se pruebe un delito y no se busque la confesión a como dé lugar.

En Twitter se hablaba que una persona en un medio de comunicación debía ser más cauteloso que un “simple mortal”. No se niega, siempre que la cautela sea a transmitir hechos verídicos. No puede ser cautela simplemente por miedo.

Si un comunicador, celebridad o cualquier persona, por miedo a represalias calla su sentir, su opinión y la VERDAD, estará condenada dicha sociedad a vivir en la sombra, sosiego y aplastada. La libertad de expresión es una garantía a que la sociedad descubra la verdad. Callar por miedo a represalias -no a acciones legales responsables- es síntoma de una sociedad enferma, en deterioro.

El miedo a expresarse es el síntoma de vivir en un mundo intolerante, irrespetuoso de la vida y dignidad, autoritario y superficial. Un mundo sin capacidad de diálogo y con desprecio a la verdad.

Así que diga lo que quiera, solo respete la dignidad de los demás. Esa se respeta mucho mejor, cuando usted sólo habla la verdad y habla de los hechos, no con alusiones personales, denigrantes o irrespetuosas. Cuando saca de su mente los clichés, los “modelos” y los prejuicios. Cuando abre también su mente a las diferencias y se permite escucharlas.

Sepa que cada palabra pronunciada es un lingote de oro o un eslabón en una cadena. Usted escoge.

 

Mario E. Archila M.

Reforma Fiscal en Guatemala 1/2

Recurrente tema en la política guatemalteca. Posturas de posturas. Siempre causa salpullido en uno y otro bando, aunque al final le echan porra todos al mismo resultado.

¿Es necesaria una reforma fiscal en Guatemala? Por supuesto. Pero tanto la “derecha” como la “izquierda”, claman por una reforma que en el fondo es lo mismo que tenemos hoy.

Creo que ya dije que los números, las estadísticas, se pueden manejar para justificar cualquier posición. He allí el primer gran problema de clamar por la reforma fiscal. Y en materia impositiva, los paradigmas mandan. No la verdad.

La reforma fiscal que se pretende en Guatemala parte de la premisa que el 12.6% del PIB es insuficiente para sacar a Guatemala de la pobreza. Que el instrumento principal para salir de pobres es la intervención gubernamental, la “redistribución” y la políticas públicas, para lo que es necesario, imperioso y urgente, que Guatemala recaude más impuestos. Salen, derecha e izquierda, enarbolando sus estadísticas y comparaciones: “Guatemala tiene una de las cargas tributarias más bajas de Latinoamérica” y concluyen al unísono, URNG, gobierno socialdemócrata, Banco Mundial, ONU y ENADE, con bombos y platillos “Hay que aumentar la recaudación”.

Vea pues cómo la carga tributaria actual de los demás países nos debería importar tanto como la constitución Política de la República le importa a los gobernantes y políticos, para, como ciudadanos, empezar a exigir que nos hablen con la verdad. Así que responda a esta pregunta que lanza Peter Bauer:

¿Cómo evaluaría usted las posibilidades económicas de un país asiático que tiene muy poca tierra (y ésta  consiste en  montañas erosionadas), que realmente es el país más densamente poblado del mundo; que  tiene una población que ha crecido rápidamente, tanto por el aumento natural de la población como por la inmigración en gran escala; que importa todo su petróleo y todas sus materias primas y además mucha de su agua; que tiene un gobierno que no está involucrado en la planificación de su desarrollo y que no ejerce ningún control sobre el tipo de cambio ni restringe las exportaciones e importaciones de capitales; y que es la única colonia occidental de alguna importancia?

Realmente piense que sería de un país así. Una roca sin agua en el pacífico. Sin recursos naturales importantes. Condenado a la pobreza. Deben establecer una carga tributaria similar a los países “desarrollados” para dejar de pobres. Hoy día, crece a un extraordinario 8.2% anual de PIB y presenta un ingreso per capita de US$42,000 anuales. Pues ese país es Hong Kong y tiene una de las cargas tributarias más bajas del mundo. Tiene únicamente un impuesto (sobre la renta) bajo sistema de fuente territorial, con una tarifa única de 15% para corporaciones; 16.5% para entidades no incorporadas y 15% para salarios. No hay más. Su carga tributaria es de 12.8% sobre su PIB. Guatemala tiene 12.6%, pero un crecimiento económico del 2.2% y un ingreso per capita de US$5,200; casi 8 veces menos. ¿Está bien eso?

Peter Bauer en el mismo artículo, responde a la pregunta planteada por él: “Usted probablemente pensaría que dicho país está condenado [a la pobreza], a menos que recibiera una enorme ayuda externa. O dicho de otra forma, eso es lo que usted debería creer, si creyese lo que los políticos de todos los partidos, la ONU y sus organizaciones afiliadas, los economistas prominentes, y la prensa de calidad dicen acerca de los países menos desarrollados. ¿Acaso los economistas de desarrollo del Instituto Tecnológico de Massachussets no han dicho categóricamente sobre los países menos desarrollados que la escasez general relativa a la población de casi todos los recursos crea un círculo vicioso de pobreza que se auto-perpetúa? El capital adicional es necesario para aumentar la producción, pero la pobreza en sí hace que sea imposible poder llevar a cabo el ahorro y la inversión requeridos para una reducción voluntaria en el consumo.”

Bajo los parámetros usuales de estos señores -ONU, economistas “mainstream”, políticos y analistas de prensa- Guatemala está condenado, como país, a ser pobre si no se sube la recaudación.

Surgen así las propuestas de “derecha” y de “izquierda” en cuanto a la tan solicitada “Reforma Fiscal”. Son basadas en supuesta evidencia empírica y comparativa. ¿Pero es la verdad?

Juan Carlos Hidalgo del Cato Institute, pone en duda esos números, haciendo una comparación mucho más amplia. Lea el artículo acá. Este investigador, declara en dicho artículo que: “Resulta paradójico además que Guatemala, uno de los países con la carga tributaria más baja de la región, cuente con tipos del impuesto de renta corporativo y personal claramente superiores a los de Brasil, la nación con la carga tributaria más alta. Ambos países cuentan además con un tipo de IVA que es similar. Esto demuestra qué tan viciado es el indicador de la carga tributaria.” Además que Brasil no es un país con los mismos niveles de desarrollo que Hong Kong y aunque su crecimiento es de 7.5% anual, tiene un ingreso per capita de solo US$10,200 anuales. Gran diferencia, principalmente si vemos que su carga tributaria es de 35.8% del PIB. Logran menores resultados que Hong Kong y son casi 4 veces más caros… ¿No tiene lógica, eh?

Este punto es vital para entender que cuando se pretende una reforma fiscal en Guatemala, este detalle pasa por alto. Se quiere aumentar la recaudación y para ello se sale con temas como “evasión”, “elusión”, etcétera, sin ver que el mayor problema no es “lo fiscal”, sino la existente carga en los que sí pagan. Más claro: Si usted paga impuestos en Guatemala, paga los tipos impositivos de un país de primer mundo, pero recibe un Estado de tercera. ¿Es problema de carga tributaria? No, es problema de base y sistema que omite los principios constitucionales reales.

Milton Friedman, Premio Nóbel de Economía, relata Hidalgo, va más allá y advierte que “el tamaño del Estado no se determina únicamente por lo que está registrado como gasto gubernamental sino también por las reglas y regulaciones estatales”. Es así que conforme al estudio “Haciendo Negocios” del Banco Mundial, se encontró que 5 países de la región cuentan con las regulaciones más ineficientes del planeta. ¿Se atreve a decir cuáles?

  1. Paraguay,
  2. Costa Rica,
  3. Venezuela,
  4. Bolivia y
  5. Guatemala.

Así que tenemos en estos países un sector informal que emplea entre el 40% y 65% de la población económicamente activa. Ese peso no se cuenta en la carga tributaria. En las múltiples informaciones, he llegado a escuchar que Guatemala tiene un sector informal del 85%. Pero usemos estas cifras del Banco Mundial: 65%, que es lo que algunos empleados de SAT me han confirmado. Eso implica que únicamente 45% de la población tributa. “¿No, el IVA lo pagan todos?”, gritan los que viven de los impuestos o sacan ventaja de ellos. Pero vea cómo el IVA no lo pagan todos:

Usted es “formal” importador. Paga IVA en la frontera. Trae su producto. Lo vende a un “formal” intermediario, que lo comercializa en las “subdistribuidoras”. El subdistribuidor, aunque “negocia” no querer factura, se topa con que el “formal” intermediario, exige vender con factura. Este subdistribuidor, paga el IVA y es la última transacción que paga IVA. El subdistribuidor la vende a subdistribuidores informales más pequeños, quienes lo venden a tenderos y puestos y llega al público, con un ahorro de 12% frente al “formal”, desde hace 3 transacciones. El mercado informal genera riqueza que no paga impuestos y el público consume sin impuestos. No hay recaudación de IVA ni ISR. NO TODOS EN GUATEMALA PAGAN IMPUESTOS, aunque quieran vendernos que sí.

Bien, con este punto aclarado, nos queda hacer el cálculo que iba a pedirle hiciera: 35% de la población paga el 12.6% del PIB. 12.6% que se mide respecto a la producción completa, al 100%. Si divide 12.6% en 35% de la población, obtendrá la carga tributaria “real” del sector “formal”… listo: 36% y si el sector informal crece a lo que han calculado muchos, 75%, sólo 25% de la población paga impuestos, con lo que la carga es realmente de 50.4%.

¿No le da miedo y escalofríos? Recientemente en un proceso que estamos defendiendo en la firma, calculamos que un cliente, si hubiera pagado el Impuesto a la Empresas Mercantiles y Agropecuarias y el Impuesto Sobre la Renta, en dicho año (no pagó el Impuesto a la Empresas Mercantiles y Agropecuarias, por caer en una exención que SAT no quiere aceptar), estaría pagando 96% de sus utilidades en ese año. Eso es una carga tributaria del año de 96%. ¿Justo?

Entonces, ¿qué tipo de reforma fiscal requiere Guatemala?

Una que permita crecer al país.

Vea estas gráficas interesantes elaboradas con datos de CEPAL.

Cuadro No.1TARIFA DE IVA MAYOR A LA COLOMBIANA(Diciembre de 2002)
PAÍS TARIFA RECAUDO (%PIB)
Uruguay 23% 12.0%
Argentina 21% 6.0%
Brasil 20.48% 2.5%
Chile 18% 11.9%
Perú 18% 7.0%
Venezuela 15.5% 6.6%
Colombia 15% 7.0%
Cuadro No.2TARIFA DE IVA MENOR A LA COLOMBIANA(Diciembre de 2002)
PAÍS TARIFA RECAUDO (%PIB)
Panamá 5% 4.7%
Rep. Dominicana 8% 11.0%
Guatemala 10% 7.4%
Haití 10% 6.0%
Paraguay 10% 8.1%
Honduras 12% 12.8%
Ecuador 12% 10.0%

¿Ve la relación entre ambos? A una menor tarifa de IVA, usualmente hay una mayor recaudación. Lo mismo sucedería con una tarifa reducida de Impuesto Sobre la Renta. Los datos son los vigentes para el año 2002. Ahora en Guatemala el IVA es 12% y seguro habrá cambios de tarifas en otros países.

Debemos ver primero, para establecer el nivel deseado de recaudación, cuáles son, como dice nuestra propia Constitución, “las necesidades del Estado” (artículo 239 de la Constitución Política de Guatemala), para determinar cuál será el máximo nivel de gasto del Estado. Es así que, como dice Hidalgo en el artículo ya citado: “Se ha sugerido que una mejor manera de calcular la carga fiscal del Estado es a través del gasto gubernamental. Tarde o temprano todo gasto debe ser cubierto con impuestos, sean éstos presentes o futuros. En un estudio de las economías de la OCDE y 60 naciones alrededor del mundo, James Gwartney, Randall Holcombe y Robert Lawson encontraron que “el nivel de gasto del gobierno que maximiza el crecimiento, no es mayor que un 15% del PIB”—y “cuando el ámbito del gobierno se expande más allá de ese nivel, hay un impacto negativo en la riqueza de las naciones”. El gasto público de los países latinoamericanos es de aproximadamente un 24% del PIB.” Esto se mide utilizando la famosa curva de Laffer. Se la dejo a los economistas, pero simplemente indica que a una menor tarifa impositiva, en ciertos niveles, puede lograrse una mayor recaudación. Es claro que debe considerarse que a una menor tarifa, puede lograrse un mayor incremento económico, es decir, mayor riqueza y por ello, mayor cantidad de ingresos al gobierno. Hong Kong recauda 8% más cada año con su impuesto único de tarifa única y baja de 15%.

Pedirle a un país pobre que suba niveles de tributación, “porque así lo hacen los países vecinos o los países desarrollados”, olvida un elemento histórico importantísimo. Esos países ricos no se hicieron ricos con altas tasas de impuestos. En EEUU, por ejemplo, el impuesto a la renta se creó en el siglo XX, pero para ese momento, ya era “rico”. Igualmente Europa. Hong Kong es rico, sin altas tarifas impositivas.

Lo que los pobres debemos copiar es lo que los ricos hicieron cuando eran pobres. Hidalgo señala que “Aún así, la pesada carga de niveles impositivos tan confiscatorios ha pasado su factura en las economías desarrolladas. El crecimiento económico de los países europeos se encuentra prácticamente estancado. Por ejemplo, el sector privado sueco no ha creado nuevos puestos de trabajo desde 1950. Otros países europeos se han enfrentado a esta dura realidad y han tenido que bajar sus cargas tributarias con el fin de reactivar sus economías letárgicas. Entre 1996 y el 2003, Bélgica, Dinamarca, Grecia, Islandia, Italia, Luxemburgo, España, Portugal y Alemania han reducido considerablemente los impuestos.”

¿Qué los hace ricos y a nosotros pobres? Hidalgo vuelve a apuntar acertadamente: “Estos tipos impositivos elevados, aunados a las excesivas regulaciones, aumentan los “costos de legalidad”, es decir, los costos que implica mantener un negocio al día con todas las regulaciones e impuestos que demanda el Estado. Es así como se presenta un círculo vicioso: conforme más gente opta por la informalidad debido a los altos impuestos, los ingresos del gobierno disminuirán, por lo que habrá presión para que los tributos que se le cobran a los negocios formales sean más altos, lo que conducirá a mayor informalidad aún.” Ya vio que somos uno de los 5 Estados con las regulaciones menos eficientes de la región. Ese hecho sí nos hace pobres, no cuánto pagamos de impuestos.

Guatemala tiene tasas de primer mundo y Estado en trapos de cucaracha. ¿Usted no paga más de lo que cree que vale un vaso de leche, simplemente porque alguien lo quiere obligar? Comprará otra cosa. Lo mismo sucede con el Gobierno. Le presionan los altos costos de legalidad, por lo que optará por la ilegalidad. Apretar la tuerca no sacará al país de pobre. Al contrario.

Bauer, citado arriba, nos explica que un estudio de alguien que conocía muy bien el tema, publicado en la Universidad de Chicago, explicó las razones del crecimiento y éxito de Hong Kong: “Rabushka analiza los procesos y métodos por los cuales en menos de 140 años, unas cuantas rocas vacías y estériles se convirtieron en un gran centro industrial de comercio y finanzas con cerca de cinco millones de personas. Él le atribuye esta historia de éxito económico a las aptitudes de las personas y a la adherencia a las políticas públicas adecuadas. La empresa, el trabajo duro, la habilidad de detectar y utilizar las oportunidades económicas, son extensas en una población que es china en un 98 por ciento, que está concentrada determinadamente en ganar dinero día y noche. Muchos son inmigrantes que trajeron habilidades y empresa más que nada de China, especialmente de Shanghai, el olvidado lugar de habilidad y empresa ubicado en el centro de China. Las políticas enfatizadas por Rabushka son el conservadurismo fiscal; los impuestos bajos; el cobro de precios de mercado por ciertos servicios gubernamentales; la política liberal de inmigración, al menos hasta hace poco; el libre comercio en ambas direcciones; el movimiento sin restricciones del capital entrando y saliendo del país; la participación mínima del gobierno en la vida comercial, incluyendo la resistencia a conceder privilegios a los intereses seccionales. No hay incentivos especiales o barreras a la inversión extranjera, no hay insistencia en la participación local de las empresas extranjeras. Tampoco hay feriados de impuestos o cualquier otras concesiones especiales para la inversión extranjera, pero de igual manera no hay restricciones por sobre el retiro de capital o sobre la remisión de ganancias. Estas políticas liberales, notablemente la libertad para retirar el capital, fueron diseñadas para fomentar el flujo entrante del capital y la empresa productiva, lo cual de hecho lo lograron.”

La salida de la pobreza nunca ha estado en un Estado con gobierno pesado. Siempre ha sido “a pesar del gobierno”. Lo subrayado es la salida a la pobreza. La Reforma Fiscal debe ir a concentrar el gobierno en esos deberes esenciales: seguridad jurídica, certeza en el castigo al transgresor y no intervención en las esferas privadas.

Mario E. Archila M.

El lenguaje

Me transmitieron esto por correo electrónico. Es de lo más simpático. ¿Viene al tema de impuestos? Bueno, no mucho, pero me recordó que el ilustre Dr. Aguado, a nosotros, sus estudiantes, nos decía que los abogados somos lo que utilizamos el lenguaje como herramienta. Más que cualquier otra profesión. Aún más que los escritores. ¡Qué razón tenía! Diviértanse.

 

Mario E. Archila M.

Enviado por:  W. Molina  Licenciado en Castellano y Literatura

Ya que con la presidente Tica se exacerbó el error de género.  Vean como y porque se debe decir :  La señora Presidente. CULTURA GENERAL

En español, el plural en masculino implica ambos géneros. Así, que al dirigirse al público,   NO es necesario (ni correcto) decir “mexicanos y mexicanas”, “chiquillos y chiquillas”, “niños y   niñas”,   panameños y panameñas etc.,  como el Presidente Vicente Fox puso de moda y hoy en día otros ignorantes (políticos y comunicadores) continúan con el error.Decir ambos géneros es correcto, SÓLO cuando el masculino   y el femenino son palabras diferentes, por ejemplo: “mujeres y hombres”, “toros y vacas”, “damas y   caballeros”, etc. Ahora viene lo bueno:  Detallito   lingüístico… ¿Presidente o presidenta? – Aprendamos   bien el español  de una vez por todas: ¿Presidente o presidenta?

En español existen los  participios activos  como derivados verbales: Como por ejemplo, el participio activo del verbo  atacar, es atacante. El de sufrir, es sufriente.  El de cantar, es cantante. El de existir, existente.

¿Cuál es el participio activo del verbo ser?:  El participio activo del verbo ser, es  “ente”.     El que es, es el ente. Tiene entidad.

Por esta razón, cuando queremos nombrar a la persona  que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le   agrega la terminación ‘ente’.  Por lo tanto, la persona que preside, se le dice presidente, no presidenta, independientemente de su género.

Se dice capilla ardiente,  no ardienta.  Se dice estudiante, no estudianta.  Se dice adolescente, no adolescenta.  Se dice   paciente, no pacienta.  Se dice comerciante, no comercianta, se dice caminante, no caminanta.

La Sra. Cristina Fernández de Kirchner,  para aquellos que andan atrasados de noticias,  es la actual presidente de   Argentina… y no, su esposo no sólo hace un mal uso del lenguaje por motivos ideológicos, sino por ignorancia de la gramática de la lengua española.

Y ahora en Venezuela, con el  socialismo, también el presidente que tienen,  hace uso de estas barbaridades.

Un mal ejemplo sería: La pacienta era una estudianta adolescenta sufrienta, representanta e integranta independienta de las cantantas y también atacanta, y la velaron en la capilla ardienta ahí existenta.

Qué mal suena ahora Presidenta, ¿no?  Es siempre bueno aprender de qué y cómo estamos hablando.

Caso contrario en Chile, donde lo aplican bien: la Sra. Bachelet ex Presidente.

Pasemos el mensaje a todos nuestros conocidos   latinoamericanos, con la esperanza de que llegue a la Casa Rosada y a Miraflores, para que esos ignorantes e iletrados hagan buen uso de nuestro hermoso idioma.

Atentamente,
W. Molina
Licenciado en Castellano y Literatura
(y no en Castellana y Literaturo)

 

 

Año nuevo

Estamos a unos días de iniciar el nuevo año. La reflexión es obligatoria. El 2011 será el resultado de los pasos que inicie el 1 de enero.

365 días para ver la vida o vivirla. Hoy empieza un proceso de revisión. Las lecciones que deja: Muchas.

1. La gente no busca siempre el dinero. Pero el dinero -su abundancia o su falta- predice conflictos futuros.

2. Trabajar es una necesidad que pocos logran convertir en un placer.

3. Todo lo que se escribe, debe revisarse más de 2 veces. Esta lección es muy importante.

4. El conocimiento no necesariamente permite una vida digna.

5. Aprender es un proceso intelectual que alimenta el alma.

6. Los momentos más complicados de la vida, son aquellos que no pueden expresarse con palabras. Templan el carácter y se viven privadamente.

7. Los controles funcionan sólo cuando HASTA el jefe los siguen.

8. Siempre es mejor decir la verdad, de frente.

9. Mucha gente cree que por “cuello” (preferencias subjetivas) logrará tener la razón o favores, cuando no la tiene.

10. El mejor premio que se puede dar a la gente que te ayuda, es decírselo.

A partir de estas lecciones revisaré el 2010 y construiré el plan 2011 para mi vida y empresa.

Feliz 2011.

Mario E. Archila M.

El cofre

La Ardilla en el parque. Un cuento de Navidad.

En el camino

Vivirá en tu recuerdo… así dice una canción que realmente no recuerdo. Pero entre recuerdos se pasa la vida.

Salí a caminar para sentarme en un parque y tratar de olvidar las prisas y complicaciones de estas fechas navideñas. Las calles se llenan cada vez más. Los centros comerciales se alborotan. Se contagia un sentimiento de urgencia y banalidad que me pide alejarme.

Encuentro esta linda banca y me siento a disfrutar de esta brisa que huele a hielo.

Un saxofonista, a mis espaldas, pone notas de blues a estos pensamientos. Los recuerdos llegan y con aroma a pino se presentan las navidades pasadas.

La alegría no era salir a comprar, sino esperar el anuncio de la media noche, con bombas, olor a pólvora, abrazos y tamales.

Una sensación completamente distinta. ¿Qué lo hace diferente? Ahora han pasado 20 años.

Casi escucho las bombas y canchinflines pasando por mi cabeza, cuando veo a un roedor muy pertinente que se cruza frente a mi. Corre rápidamente y lleva semillas en su boca. Así como llevo los recuerdos, corre la ardilla frente a mi.

¿Qué pasará con ella? Decido seguirla. Rápidamente me lleva por un sendero que cruza un río, bajo una linda pérgola.

Una fuerte luz impacta mis ojos y pierdo consciencia.

¿Dónde estoy? Una bruma fuerte y pesada me rodea. Es casi pastosa. Me pongo de pie. El intenso calor agota los pulmones.

La ardilla me observa y pareciera que espera que recupere el aliento. Al incorporarme, algo como con gestos con la cola, me indican que debo seguirla.

Los pasos se vuelven pesados gracias a la arena. Con mucho esfuerzo sigo a la ardilla. Me lleva a un cofre en el que están guardadas cada una de las semillas que recolectó. Abre su boca y coloca las semillas nuevas dentro del cofre y se transforman en oro. Brillan fuertemente.

De nuevo, me mira y la cola parece indicar que debo quedarme allí… Ella, corre y desaparece.

Pasa algún tiempo sin que pueda entender la razón de estar allí frente a un gran cofre con bellotas de oro, a la mitad del desierto.

El calor es muy fuerte. El sol hace brillar la arena de tal manera que parece un océano dorado.

Creo que desfalleceré. Una voz, resuena a mis espaldas: “Chico, ¿qué haces acá?”. Juro que no tengo idea de dónde salió el anciano.

“Seguía a una pequeña ardilla, para ver qué sucedería con las bellotas que llevaba en la boca”, dije temeroso, “y heme acá.”

El anciano se sentó a mi lado y tomó una de las bellotas de oro y la puso en mi mano.

“Cada una de estas bellotas es el esfuerzo de la pequeña ardilla. Las recoge y las deja acá. Lo hace todos los días, en los meses calurosos”, dijo con una voz dulce y calmada.

“¿Y qué sucede con ellas?”, pregunté ansioso.

“Nada”, dijo sin inmutarse. “¿Nada? No puede ser, si ahora son de oro”, repliqué totalmente anonadado de no poderlo entender.

“Te explicaré”, aclaró, mientras colocaba su mano sobre mi hombro como señal de paternidad.

“Cada semilla se convierte en oro, porque tú así lo ves. La ardilla sólo ve semillas y comida para el futuro. Eres tú quién le da el valor para ti, viéndolas como oro. El cofre, es el corazón de las ardillas por las que tu pequeña amiga se preocupa. Ella les lleva lo más importante para ella y ellos, al igual que tú con los tuyos. Esas ardillas, vendrán en un futuro y verán dentro del cofre lo que ellas más valor le dan. La ardilla te está enseñando que lo que hagas, lo debes hacer con entrega y amor, dando lo que tú más aprecias, de manera, que en la soledad de cada uno, en los momentos más duros -de más intensidad- ellos vengan, abran el cofre de su corazón y encuentren lo que ellos más aprecian de ti”. Me miró con los ojos de un amoroso padre admirando el primer triunfo de su hijo. Se puso de pie y se marchó, diciendo: “Para regresar a tu vida, es por ese camino. Pero te aconsejo que no busques llevar oro a esos cofres, sino aquello que ellos más aman…”

Me quedé un rato, hasta que comprendí qué era eso. Me puse de pie y regresé por el sendero que el anciano me mostró. Allí, en aquel caluroso e intenso lugar, conocí el significado de la época y la Navidad.

Feliz Navidad.

Mario E. Archila M.