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Impuestos y Moral

Los límites morales a la tributación. Guatemala tel: 23788484

Batman y los impuestos

Los que me conocen han visto que mi celular tiene un estuche de Batman. Resulta ser que no sólo me gusta, sino que además está relacionado, Batman, con los impuestos.

Batman, el héroe nocturno en el que se transforma Bruce Wayne (ya no se llama Bruno Díaz) gracias a su entrenamiento y recursos, vive en ciudad Gótica o “Gotham” como se llama en inglés. Esa ciudad, que a veces se dice que es Chicago y otras que puede ser una representación de Nueva York, tiene una existencia verdadera. Se las cuento.

Resulta que el rey Juan (Sin Tierra) quería ir a conocer su reino del norte. Él era normando (francés) y para poder ir hasta donde quería tenía que atravesar la aldea Gotham. Para los aldeanos implicaba tener que construir y mantener esa nueva “ruta real”. Para evitarlo, se empezaron a hacer pasar por locos. Cosas raras hicieron y lograron que así, tanto el rey como sus esbirros que cobrarían lo necesario para construir su carretera, decidieran irse por otra ruta, aunque más costosa. (Si quieren ampliar la historia).

Es así que Gotham representa una protección a los ciudadanos frente a los cobros y caprichos de su gobernante. Es así que simboliza la labor de un abogado de impuestos. Por ello, creo que somos un gremio “gótico”.

 

Mario E. Archila M.

Conferencia sobre la Constitución

Si bien es sobre la Constitución Mexicana y sus 100 años de existencia, esta ponencia de José “Pepo” Toledo Ordóñez dictada el 28 de febrero de 2017, debe ser leída y traída a nuestra propia historia chapina. Los dejo con ella:

CONSTITUCIÓN   por José Toledo Ordóñez    28FB2017

Con motivo de cumplirse 100 años de la Constitución de México de 1917

XIV Coloquio Nacional del Seminario de Cultura Mexicana

La gran mayoría de partidos políticos propone programas de gobierno con cambios cosméticos que hacen aparecer como fundamentales y lejos de aportar soluciones sólo empeoran las cosas. Lo que se requiere son cambios estructurales y la estructura de un país comienza por su Constitución. Allí se establecen su organización y funcionamiento.  Es el principio de la soberanía de una nación.  En ella se establecen las relaciones y se fijan los límites entre los poderes del Estado y entre éstos y los ciudadanos.

Se da un golpe de Estado cuando un grupo de poder asume en forma violenta la autoridad política de un país.  Una de las primeras medidas que toma una dictadura es abolir la Constitución.  La nueva modalidad en Latinoamérica ha sido modificarla para entronizarse en el poder. Así nacieron los nuevos “dictadores democráticos”, como Ortega en Nicaragua, Chávez en Venezuela, Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia.

Dependiendo de la Constitución de cada país, los tratados internacionales pueden ser superiores a la misma. Muchos de ellos son impuestos por las grandes potencias, a menudo bajo amenaza de medidas coercitivas. Cada vez que un país firma uno de estos  tratados está perdiendo parte de su soberanía; otra variante de golpe de Estado.  La expansión de la primacía del Derecho Internacional conduce a las naciones a un peligroso orden mundial.

El constitucionalismo clásico nace con la Constitución Estadounidense  de 1787 y la Revolución Francesa de 1789.  Se caracteriza por su carácter liberal, defensa de los derechos individuales y poca intervención del estado.  En el siglo XIX surge el constitucionalismo social con mayor intervención estatal y el espíritu de proteger a los más desfavorecidos de la sociedad.

El procedimiento para modificar una Constitución debe ser bastante más rígido que el requerido para las leyes ordinarias.  La Constitución francesa fue hecha por una asamblea constituyente democrática designada para el efecto. Es extensa, muy desarrollada y ha tenido muchos cambios.  Al respecto, el pensador guatemalteco Manuel Ayau  cuenta la siguiente anécdota: Un parroquiano pidió un ejemplar de la Constitución de Francia al dueño de una librería y éste le contestó: “Aquí no vendemos periódicos”.

Por el contrario, la Constitución más duradera del mundo es la de Estados Unidos.  No por accidente es también es la más corta. Apenas tiene 7 artículos y ha sido enmendada 27 veces, incluyendo las 10 enmiendas iniciales dirigidas a darle certeza a los derechos individuales.  Los delegados de los 13 estados en Filadelfia se reunieron para modificar los artículos de la Confederación y decidieron constituirse en Asamblea Constituyente.  Redactaron la Constitución en secreto  y luego los Estados la aprobaron.

Ayau afirma que por haber sido conceptualizada por un grupo de notables, esta Constitución demostró ser mucho más sólida en el tiempo que la de Francia, hecha con la participación del pueblo. Añade que “…la palabra democracia no aparece ni en la Declaración de Independencia ni en la Constitución Federal. Los padres de la patria estadounidense se referían a su país como una República Representativa, no una democracia”   Termina diciendo que  “…cuando no se respetan los derechos individuales sobre todo lo demás, la democracia misma es totalitaria”   Paso sus comentarios al costo.

En el siglo XX surgen los derechos económicos, sociales y culturales: el derecho al trabajo, el derecho a asociación sindical y el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado que le asegure salud, alimentación, educación, vestido, vivienda, asistencia médica y todos los servicios sociales necesarios. Esto, condicionado a las posibilidades reales de cada país.  Con este corte surgen la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (1917) y la Constitución Soviética (1918).  Al terminar la Segunda Guerra Mundial se produce la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948).

En el caso de México, la Constitución de 1857, de formato liberal, de nueva cuenta estableció el federalismo de la Constitución de 1924 luego de ser derrotada la dictadura de Antonio López de Santa Ana en 1955. Garantizó los derechos del hombre y la soberanía nacional. Redujo los privilegios de la Iglesia Católica y expropió sus bienes.  Proclamó la libertad de asociación, de expresión de las ideas, de imprenta, de enseñanza, de trabajo, así como la libertad de portación de armas y de locomoción. Suprimió las aduanas interiores y estableció un registro civil. Se dejaron de reconocer los títulos nobiliarios.

La Constitución de 1917 usó de base la de 1857, a la cual se añadieron las demandas de la Revolución Mexicana en temas obreros, agrarios y de educación. Por su fuerte contenido social fue considerada en su momento una de las más avanzadas del mundo, con un buen balance entre liberalismo y derechos sociales. Estableció los derechos del hombre -ahora llamados garantías individuales- así como el régimen de propiedad de la tierra. Instauró derechos sociales como el de organización de los trabajadores y la huelga.  Proclamó las libertades de culto, expresión y asociación y la enseñanza laica y gratuita.  Decretó la no reelección y dio a la Nación dominio sobre el subsuelo y sus recursos naturales.

El debate sobre la vigencia de la Constitución de 1917 no tiene nada que ver con que cumpla cien años de existencia. Ha sido constante.  Ha sido modificada muchas veces en forma casuística y violando los derechos individuales.  Mucho de su contenido se ha alejado de la versión inicial, en temas como el laboral, agrario y recursos naturales.  El resultado es un texto enmarañado, difícil de leer y más aún de comprender.

El historiador por la Universidad Autónoma de México (UNAM) Javier Buenrostro nos informa que desde su promulgación ha sufrido casi setecientos cambios que han modificado 114 de los 136 artículos que la comprenden  y la extensión de su texto original se ha más que triplicado, convirtiéndola en la segunda Constitución más larga del mundo.  Continúa Javier Buenrostro diciendo: “Es claro que en México el pacto social está roto.”  “La población mexicana cuenta con 60 millones de pobres, 70 millones de personas sin seguridad social y 89 millones en alguna condición de vulnerabilidad. El país… no conoce realmente el crecimiento económico, mucho menos desarrollo pleno, aunque las fortunas personales de unos cuantos aumentan día tras día.”.  Es evidente que la Constitución de 1917 no debe ser reordenada y consolidada sino renovada de principio a fin.  La pregunta es bajo cuál sistema económico, como proceder y qué cosas evitar. Lo que es cierto es que haciendo lo mismo no vamos a lograr resultados diferentes.

La mayoría de Constituciones del mundo han sido desvirtuadas al punto en que en ellas se legaliza la desigualdad ante la ley al otorgar privilegios a grupos de poder, alejándose de lo que deben ser,  un régimen de derecho.   Los derechos sociales muchas veces se convierten en privilegios que adquieren categoría constitucional, entrando en conflicto con los derechos individuales.  Los derechos humanos se refieren a satisfactores que las personas no pueden conseguir por su cuenta, como la salud, la educación o un nivel de vida determinado. La teoría es que los seres humanos deben tener acceso a ellos sin importar de dónde sale el dinero para pagar las cuentas, muchas veces fuera de las posibilidades del país. Así se cae en el populismo.

Los derechos naturales no tienen nada que ver con los derechos humanos. Son cosas que existen en el mundo natural: la vida, la libertad, la propiedad.  Son normas que nacen en la conciencia humana, desde el punto de vista del individuo, que es el protagonista de la vida en la sociedad. Es la Ley de Dios inscrita en el corazón del hombre.  Es por esto que me hace sentido que la Constitución de México de 1857 comience declarando “En el nombre de Dios y con la autoridad del Pueblo Mexicano”, frase que hoy muchos consideran obsoleta.

Con la Revolución industrial surgen el positivismo y la ciencia contemporánea, divorciados de la teología y de la religión. La ciencia se incorpora al proceso productivo.  No se toma en cuenta al individuo y se le trata como objeto de estudio científico, como un conejillo de indias.  La experiencia es la base para explicar las causas de los fenómenos sociales.  De acuerdo al positivismo la ley debe ser cumplida no importando si es justa o injusta, una vez haya cumplido con las formalidades establecidas para promulgarla.  Como reacción ante esta postura surge el iusnaturalismo, que podemos resumir en la frase “La ley extremadamente injusta no es verdadera ley”  que  Gustav Radbruch menciona en su libro Introducción a la filosofía del derecho. Se llega al colmo de afirmar que hay que cumplir la ley no importando si es justa o injusta pero no cuando es  extremadamente injusta.

No es  extraño que el derecho positivo haya servido de pretexto para crear en muchos países un régimen de legalidad distanciado de un régimen de derecho. Diametralmente opuesta a los derechos naturales que bautizamos como la Ley de Dios, no nos queda más remedio que bautizar el positivismo  como la Ley del Diablo.  El derecho natural es superior al derecho positivo. Nuestras constituciones han sido utilizadas para legalizar  las prebendas, la inequidad  y demás formas de  perversión.   Con el fin de obtener ventajas para los grupos de poder se redactan cláusulas donde el Estado interviene en todas las actividades posibles en los campos económico, político y social. Por eso son tan extensas.

Los gobiernos deben estar en manos de personas capacitadas y honradas, entendiendo que ser honesto no es un mérito sino una obligación.  Sin embargo, acabar con la corrupción no es suficiente para arreglar un país. La honradez es una cualidad y no una estructura, aunque la corrupción puede echar a perder la estructura de un país por buena que sea.  Lo mismo sucede con los privilegios, que no son otra cosa que corrupción legalizada. Personas e instituciones que pregonan valores morales atacan la corrupción abierta que las leyes castigan pero rara vez se refieren a la corrupción encubierta que las leyes protegen.

Quien quiere ser bien recordado en política no cambia nada.  El status quo o régimen de ventajas es defendido a capa y espada.  Como dije antes, haciendo lo mismo no vamos a cambiar. Debemos reformar las estructuras, a sabiendas que seremos atacados. Hay que comenzar donde nace el problema, en las Constituciones que legalizan la desigualdad ante la ley al otorgar ventajas a grupos de poder: políticos, empresarios nacionales y extranjeros, grupos sociales y sindicalistas que se convierten en parásitos del pueblo.

En la Constitución se define el  sistema económico. ¿Cuál es el ideal para que  México pueda recuperar el pacto social?  El comunismo fracasó para el pueblo pero no para la élite gobernante que se enriqueció a sus costillas, quitando unos ricos para poner otros. Como ejemplo, Castro en Cuba y Ortega en Nicaragua. Dudo que los jóvenes sirvan de carne de cañón para otra revolución.  Serían necios. Mi definición para necio: tenaz con estupidez.

El populismo nace del derecho de toda persona a tener un nivel de vida adecuado sin importar de dónde sale el dinero para pagar las cuentas, la mayor parte de veces fuera de las posibilidades del país. Ha causado grave atraso en el desarrollo de las naciones. Como ejemplo la crisis de Venezuela, uno de los países más ricos en recursos naturales del mundo. Qué no decir de Argentina antes de Perón; su población tenía un nivel de vida comparable al de Suiza.  Después de Perón cayó a la categoría de país subdesarrollado. Es el  único caso de involución que conozco en el mundo. El pasado no se puede cambiar. Pero sí se puede repetir volviendo a caer en los mismos errores. Argentina lo hizo con los Kirchner.  Si los problemas se solucionaran legislando, sería más fácil emitir un decreto que diga “Se prohíbe la pobreza” y sentarse a esperar    El liberalismo no ha funcionado porque no existe. Lo hubo cuando en 1787 se juntaron 13 estados para protegerse y comerciar libremente entre ellos; así nacieron los Estados Unidos de América.  Hoy no hay en el planeta autoridad suficientemente fuerte para mantener un mercado libre. Esfuerzos como la Perestroika siempre terminan igual. El pastel que se llama patria se reparte entre grupos de poder que cambian con el tiempo. Lo que no cambia es que al pueblo siempre le queda la tajada más pequeña o quizás las migajas. El mercantilismo  proteccionista que heredamos de la colonia domina las economías latinoamericanas plagadas de privilegios.  Ha sido nefasto y empobrecedor. España misma terminó el saqueo de América en la quiebra y sin haber desarrollado su propia industria.  Mercantilismo e Iglesia Católica versus libertad económica y religiosa crearon un abismo en poco más de cien años en dos países vecinos con el mismo sistema de gobierno de república federal: México y Estados Unidos.

La corrupción entre gobiernos y empresarios responde a los términos de plutocracia (por riqueza) o cleptocracia (por robo); sobornos, evasión fiscal y otros. La corrupción legalizada responde a los términos se capitalismo prebendario, clientelismo o amiguismo. Deviene en protección para sus negocios, barreras a la competencia, etcétera.  Para algunos es un supuesto capitalismo; para otros es inevitable que los empresarios usen su dinero y poder para influenciar a los gobiernos.  Estas prácticas dejaron de ser propias del capitalismo prebendario y se extendieron a todos los ismos: comunismo, socialismo, populismo, liberalismo, etcétera como una plaga que los hizo inoperantes, ahora ismos del mal, diferentes a los ismos del arte, hechos para el gozo del hombre. Disminuyen drásticamente la posibilidad de pagar por los satisfactores que la población necesita.

La interrogante ha preocupado a los pontífices de la Iglesia Católica a partir de que León XIII publicó  la visionaria encíclica Rerum Novarum en 1891. Allí reconoció el derecho a la propiedad privada, el fracaso del socialismo y condenó la acumulación de las riquezas en manos de unos pocos. Lapsus: Tal vez no estaba informado de que la Iglesia Católica fue el mayor acumulador de riquezas y privilegios durante la colonización española en América.

A partir del Concilio Vaticano II con Pablo VI el cambio es radical. El régimen de propiedad privada es cambiado por el de la comunidad de bienes. Deja de ser un derecho natural, la Ley de Dios, para convertirse en un patrimonio a distribuir conforme al derecho positivo, la Ley del Diablo.  De allí nace la Teología de la Liberación o iglesia de los pobres, justificando la violencia en nombre de la justicia social. Los curas cambiaron la sotana por las ametralladoras.  Las reformas liberales en las antiguas colonias españolas proveyeron instrumentos legales para expropiar las tierras de la Iglesia, que en ese tiempo era el terrateniente más poderoso.  Ya sin tierras, la iglesia propone la reforma agraria para expropiarlas y darlas a los pobres. ¿Por qué no lo hizo cuando eran suyas? ¿Un pequeño olvido?  Juan Pablo II sigue la misma línea y en su carta encíclica Centesimus Annus (1991) dice: “Queda mostrado cuán inaceptable es la afirmación de que la derrota del socialismo deja al capitalismo como único modelo de organización económica.”  “La Iglesia no tiene modelos para proponer…”.   El Papa Francisco planteó el desafío económico de esta era como el fracaso del capitalismo global para crear justicia, equidad y medios de vida dignos para los pobres. Al igual que sus antecesores aceptó no tener una “receta” para  la solución al problema.  Todos estos pontífices buscaron sin éxito una palabra que pudiera definir el verdadero enemigo a quien hay que atacar.

El sistema comunista quiso forzar la solidaridad dentro el sistema, pareciendo superior al capitalismo. En la práctica fracasó y resultó ser aún  menos solidario que la economía de mercado.  Devino en un festín de privilegios.  El liberalismo ha demostrado ser el mejor sistema para producir riqueza, más no para distribuirla. No ha funcionado porque la solidaridad como virtud quedó a cargo de los individuos -no del sistema-, y los individuos y las empresas no son precisamente casas de beneficencia ni mucho menos hermanas de la caridad.  La economía de mercado debe hacerse compatible con la solidaridad. El obrero debe ser convertido en socio de la empresa por medio de sistemas de pago por productividad, la antítesis del paternalismo. Para ello hay que eliminar obstáculos y flexibilizar leyes laborales que hoy lo impiden para “proteger” al obrero.  También debe cambiar la mentalidad de los industriales que buscan sus clientes en el exterior en lugar de crear una generación de consumidores en el país para consumir sus propios productos, al estilo Henry Ford. En otras palabras, más clase media y menos pobreza.

La discusión bizantina entre conservadores y liberales, comunistas y  capitalistas,  derecha o izquierda solamente desvía la atención del problema real: los privilegios. Éste es el auténtico adversario. Donde quiera que se den, es lo que hay que atacar y acabar.    Echan a perder cualquier sistema económico por muchas cualidades que tenga. Deben ser atacados donde se originan: En la Constitución y demás Leyes y Reglamentos de un país.  La Constitución debe tener la mínima cantidad de  capítulos que establezcan la estructura básica del gobierno y garantice los derechos individuales del individuo, para que pueda defenderse del gobierno mismo y de los grupos de poder, nacionales y extranjeros. Una Constitución escrita debe ser una afirmación normativa de principios, no una declaración de hechos. Los principios permanecen en el tiempo. La moral y la ética son atemporales aunque haya quien los quiera releer. Los hechos cambian de acuerdo a la dinámica de un país, a la cual deben responder las leyes y reglamentos respetando los principios de la Constitución, de los cuales hago una pequeña lista: El derecho a la vida, a la seguridad física del individuo. El derecho a la propiedad privada; que toda persona pueda disponer libremente de sus bienes. El derecho a la libertad personal, la libertad de pensamiento,  la libertad de expresión, la libertad de locomoción, la libertad de religión.  En esto consiste un Estado de Derecho. Ojo, no confundir la igualdad ante la ley con la igualdad en la posición económica o en el nivel de vida de las personas. Eso es precisamente lo que hizo Perón.

Mezclar una declaración de principios que se hace una sola vez con hechos cambiantes produce problemas y abre la puerta para manipular los principios fundamentales de una nación.

Pero esto no es suficiente. En toda Constitución debe haber un capítulo donde se establezcan candados que pongan límite al abuso de los grupos de poder para permitir el desarrollo del país y restablecer el pacto social. Esta es la clave.  Ejemplos de  candados: Un mínimo de carga tributaria con relación al PIB, tanto en impuestos directos como indirectos. Un máximo de endeudamiento con relación al PIB por parte del gobierno. Un mínimo de porcentaje del presupuesto  nacional dedicado a inversión y un máximo a funcionamiento. Un candado a la emisión inorgánica de dinero, el más abusivo de los impuestos. Un máximo de prestaciones laborales exigibles por los sindicatos comparados a la media de salarios y demás indicadores laborales de país. Cero exenciones de impuestos, cero monopolios, etcétera.

La solidaridad no puede quedar a cargo de los individuos. Debe estar normada en el sistema pero no al estilo del régimen comunista donde también se da el amiguismo o clientelismo, sino utilizando candados en la Constitución.   El tema es hacer una lista básica de candados dirigidos a eliminar los privilegios. Aquí es donde está el debate. El sistema económico mejor concebido posible no va a funcionar nunca si siguen existiendo.

En el caso de la Constitución de 1917 de México está la necesidad de renovarla para que responda a estos principios. Los legisladores deben buscar un marco legal básico de leyes abstractas, universales y morales que garanticen al ciudadano el derecho a la vida, la libertad y la propiedad. Todo esto en condiciones de igualdad, lejos de toda discriminación o marginación de individuos o grupos. Cero privilegios.  Sólo así se podrá  recuperar el pacto social.

El peligro del uso del poder tributario 

Allanamientos, intervenciones, órdenes de captura. Enero, con brecha fiscal. Ese panorama se levanta en el horizonte tributario y no me queda más que pensar en la larga historia de fracasos gubernamentales que causa utilizar la fuerza excesiva para el cobro de tributos. 

El tema de impuestos en la era moderna parece que olvida los principios subyacentes de legitimación para esos cobros. 

Se pretende, hoy día, dotar de un velo de santidad a los administradores tributarios, cuando, a lo largo de más de 5000 años han sido, siempre, los seres más despreciables y culpables de las más fuertes revoluciones de la historia. Podemos ver que historias bíblicas, previo a eso, egipcias, luego del Imperio Romano, de la Edad Media, de las reformas protestantes y el nacimiento de los ordenamientos jurídicos que dan lugar a la revolución industrial y mejoramiento exponencial del nivel de vida, pasan por un gran rechazo a los tributos que abusivamente cobraba el esbirro de turno del gobernante. 

Sin duda, los tributos cumplen una función en la vida social, pero dicha función es limitada. 

En nuestra situación actual como país, me pregunto si SAT quiere cobrar o simplemente destruir al empresariado -que es un término que lo incluye a usted- pues cobrar tributos no requiere acciones penales y mucho menos acciones penales que cobran antes de siquiera empezar una investigación criminal. 

El Congreso, por su parte, aunque ya sabemos que es un desastre en calidad, se esmera en afirmar esa verdad cuando se trata de leyes tributarias. Un Congreso que otorga “armas” que exceden principios constitucionales tributarios es un arma de destrucción masiva. Nuestro sistema ha dejado de ser sano y es, precisamente, un sistema destructivo, capaz de acabar con la poca esperanza de salir de pobres que tenemos. 

Es así que en estos momentos de la historia me pregunto, si verdaderamente podremos en las siguientes dos generaciones ver un cambio en la situación de nuestra gente, para bien. No lo veo. Espero equivocarme. 

Mario E. Archila M. 

Seminario: Secreto Bancario

Seminario: Secreto Bancario y Documentos conexos
En este 2017 tenemos nueva legislación que afecta la forma en la que se lleva la contabilidad y que le permite a la Administración Tributaria obtener información de sus cuentas de banco, sin que usted lo sepa.

Venga y acompáñenos a explorar estos cambios, a estucar nuestras recomendaciones para evitar ajustes y problemas penales con SAT.

Este seminario está dirigido a empresarios, contadores, gerentes y asesores legales.

Tocaremos los siguientes temas:
1. Secreto Bancario
1. Proceso
2. Cuentas bancarias
2. Documentación legal de soporte para:
1. Gastos en ISR
2. IVA
3. Ley FAT y la bancarización
4. Transacciones usuales que deben documentarse
3. Documentos obligatorios a tener disponibles con la declaración anual
1. Partes relacionadas
2. Precios de transferencia

Lugar: Tikal Futura Hotel

Fecha: 22 de febrero 2017

Horario: 8:00 a 12:00

Costo: Si se inscribe antes del 15 de febrero: Q600
Si se inscribe a partir del 16 de febrero: Q750

Llame al 23788484 para inscribirse.

¿De verdad? 

A veces las noticias traen cosas malas, cosas buenas y verdaderas tonteras. ¿De verdad el ministro de agricultura propone un impuestos de 3% a la compra de vegetales, frutas y carne? Y para terminar de poner la guinda, le propone luego uno de 3% a la venta…

Vamos por partes del porqué esto es volarse la barda… 

  • Ya es absurdo pedir impuestos diferenciado para productos específicos. El problema en la recaudación es enorme. 
  • Un impuesto de esta manera causa un efecto cascada. Es decir, se van sumando pagos en cada tramo y el consumidor final termina pagando un impuesto exponencial según la cantidad de tramos que tuvo el producto. 
  • En cuanto a política fiscal, no que esté de acuerdo, sería más justificado gravar aquellos productos  que causan problemas de salud. Además que los vegetales, frutas y carnes son típicamente productos sin mucho valor agregado en nuestro país, pero del que subsisten una cantidad enorme de personas. Es ridículo querer hacer más caro aquellos días que te causan bienestar  y bajan el gasto público de salud. 
  • ¿No han leído que hay problemas de contrabando de carne? Con un impuesto local, el contrabando de carne aumentaría. Como es un aumento artificial del costo, también aumentaría el comercio “en negro”. 
  • Sabemos que no hay control de autoridades tributarias en mercados cantonales y hasta en el IVA, las ventas menores en mercados cantonales están exentas de IVA. Esto implica que es mucho más sencillo evitar el pago de este impuesto y lo pagará únicamente aquél que paga todo el resto de impuestos, con un problema de cómo formalizar a aquel productor que hasta hoy no paga por ser informal. 

Mario E. Archila M. 

No descuiden la justicia y el amor de Dios…

Leyendo el evangelio diario, uno de estos miércoles  me topé con la lectura de Lucas 11,42-46.  

      

Fue de esos momentos en los que uno recuerda que este blog se titula “Los límites morales a la tributación”. Es así que no sólo la Biblia, sino varios textos de moral y ética abordan el tema de los benditos impuestos. En el que menciono, Jesús toca el tema de los fines de estos cobros gubernamentales y su destino. Veamos. 

«¡Ay de ustedes, fariseos, que pagan el impuesto de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidan la justicia y el amor de Dios! Hay que practicar esto, sin descuidar aquello. ¡Ay de ustedes, fariseos, porque les gusta ocupar el primer asiento en las sinagogas y ser saludados en las plazas! ¡Ay de ustedes, porque son como esos sepulcros que no se ven y sobre los cuales se camina sin saber!”. Un doctor de la Ley tomó entonces la palabra y dijo: «Maestro, cuando hablas así, nos insultas también a nosotros». El le respondió: «¡Ay de ustedes también, porque imponen a los demás cargas insoportables, pero ustedes no las tocan ni siquiera con un dedo!»

Este pasaje cubre 3 puntos muy importantes: 

  1. Los tributos no son para hacer caridad. La caridad es un tema “privado”. El término “amor de Dios” se refiere al amor divino o caridad, que es una de las virtudes teologales. 
  2. La justicia es un tema que no puede quedar de lado por el pago de impuestos. Es decir, los impuestos se destinan primero a la justicia, luego a otros fines. 
  3. Las cargas no pueden ser dispares ni insoportables. Esto implica que todo sistema tributario debe ser general -nadie debe ser excluido de pagar impuestos- y conforme a capacidad de pago -se estructura respecto a la capacidad de cada cual de afrontar esas cargas y se le puede eximir sólo cuando no tiene capacidad de pago.  

Es así que cuando el sistema tributario se usa para sustituir la caridad, descuidando la función de justicia, sin que exista generalidad y capacidad de pago en su estructuración, estamos frente a un sistema tributario defectuoso, tal como lo ha dicho la doctrina jurídico-tributaria. 
Mario E. Archila M. 

Las sanciones dentro de las acciones penales tributarias

En las noticias he estado leyendo que tal y cual contribuyente pagaron a SAT el impuesto “defraudado” más la multa y los intereses. Estas afirmaciones de la prensa me llevan a pensar que algo no está siendo bien tratado…

Bueno, dos cosas. La primera es que no podría ser posible que la prensa tuviere acceso a los montos de pagos de impuestos de los contribuyentes, pues la Constitución garantiza confidencialidad sobre esto. Quien los revele, comete un delito, dice la Constitución.

El segundo tema es que no puede haber “multa” equivalente al impuesto por un pago voluntariamente realizado por un contribuyente ni tampoco puede haber multa del 100% del impuesto si no hay sentencia condenatoria. Pongámonos técnicos:

  1. De conformidad con el artículo 90 del Código Tributario, “Si de la investigación que se realice, aparecen indicios de la comisión de un delito o de una falta contemplados en la legislación penal, la Administración Tributaria se abstendrá de imponer sanción alguna y procederá a hacerlo del conocimiento de la autoridad competente, sin perjuicio de recibir el pago del adeudo tributario
  2. Como indica dicha norma, la Administración Tributaria, al haber presentado la denuncia que dio inicio a un proceso penal tiene impedimento legal para imponer sanción alguna. Es así que no le corresponde la imposición de ninguna de las sanciones contenidas en el Título III del Código Tributario, mismas que se definen de manera especifica en el artículo 71, siendo, calificadas como “infracciones” y por tanto, sancionadas, las siguientes:
    1. Pago extemporáneo de retenciones;
    2. La mora;
    3. La omisión de pago de tributos;
    4. La resistencia a la acción fiscalizadora;
    5. El incumplimiento de las obligaciones formales.
  3. Es así que si hay un proceso penal ya iniciado, la Administración Tributaria no puede imponer sanción alguna. Puede seguir el trámite administrativo para el cobro del impuesto.
    1. Valga decir que tampoco hay adeudo si no hubo conclusión del procedimiento de verificación o de determinación, pero eso es un tema más complejo que trataré separadamente en otra ocasión.
  4. Adicionalmente, la tipificación de las infracciones, en caso fuera posible, requieren se cumpla a cabalidad con el “tipo” para determinar cuál debería ser la que corresponde. Es así que al analizar cada una de las infracciones, vemos si, en todo caso hubiere algún argumento legal para imponer la sanción correspondiente, si pudiera salvarse la prohibición indicada, la misma tendría que ser literalmente lo que la ley indica:
    1. La omisión de pago de tributos se constituye por la falta de determinación o determinación incorrecta de la obligación tributaria por parte del sujeto pasivo, detectada por la administración tributaria siempre y cuando la falta de determinación no constituya delito, (artículo 88 del Código Tributario) de manera que, al estar la situación que origina los pagos en discusión en una sede penal, imposible resulta su tipificación, ya que podría constituir un delito tributario, según la propia denuncia de la administración Tributaria. Esta infracción es la que tiene un 100% de multa.
    2. En mora se incurre (mora como infracción) por el contribuyente que paga la obligación tributaria después del plazo fijado por la Ley para hacerlo. La mora opera de pleno derecho, indica el artículo 92. Esta infracción es la que correspondería, en todo caso, sin embargo, en el párrafo de la sanción se establece que “La sanción por mora no aplicará en los casos de reparos, ajustes a determinaciones incorrectas, o en determinaciones de oficio efectuadas por la Administración, en los cuales se aplicará la sanción por omisión de pago de tributos…” misma que no podrá ser aplicada por la propia norma de la omisión de pago de tributos y por el artículo 90 del Código Tributario ya citado.
  5. Vale aclarar acá, adicionalmente, que dentro de un proceso penal tampoco existe una determinación definitiva ni correcta de la supuesta omisión tributaria, toda vez que el proceso está, usualmente, en jurisdicción penal sin haber dado audiencia conforme el artículo 146 del Código Tributario. De tal cuenta, la rectificación -que es el método para realizar un pago a SAT mientras se investiga en sede penal sin que haya audiencia- se rige por el artículo 106 del Código Tributario, ya que conforme a ese artículo es posible la rectificación mientras no se haya “notificado al contribuyente de la audiencia” y como consecuencia de la presentación de la rectificación, los contribuyentes gozarán del cincuenta por ciento de rebaja de los intereses y la sanción por mora será reducida en un ochenta y cinco por ciento.

Evidentemente cada caso es distinto, sin embargo, creo, los jueces y los contribuyentes inmiscuidos en procesos penales, han estado actuando sin un fundamento legal sólido que ampare los pagos que realizan con la presión de ser conducidos a prisión. No digo que si alguien es culpable no pague lo que corresponde, pero al momento de ser declarado culpable, la ley penal establece una multa, además de prisión, equivalente al 100% del impuesto defraudado, por lo que será allí el momento de dicho pago.

Mientras tanto, los dejo picados con el tema para que se analice, discuta y se cumpla con la ley, ya que el Estado de Derecho se fortalece cuando todos cumplen con la ley.

 

Mario E. Archila M. 

La increíble temeridad tributaria

En el mundo del derecho hay, siempre, distintas opiniones. Claro, en un sistema cerrado como nos enseñan que es el positivismo jurídico, eso no debería pasar. 

Para ello, hay varios argumentos. El primero es que ES un sistema cerrado. De tal manera que una situacion concreta -hechos- SIEMPRE debería ser resuelta dentro del sistema, de la misma manera. En palabras jurídicas: certeza. 

Es increible, por tanto, que en nuestro sistema, hablo de toda rama del derecho en general pero de lo tributario en concreto, tengamos resoluciones distintas. Basta conocer un poco de las sentencias de los tribunales para ir viendo que las tres salas de lo contencioso administrativo tienen criterios diferentes en temas exactamente iguales. 

Duele, como amante del derecho, además, que haya una sala que resuelve sin el más mínimo apego a las instituciones del derecho tributario y, en varias ocasiones, sin siquiera atender a las diligencias probatorias que constan en los propios expedientes judiciales. Duele porque se espera certeza. Certeza que viene de dilucidar los hechos, aplicar la norma correcta, interpretada de la manera correcta. 

Tristemente, para algunos es soplar y hacer botellas y con la temeridad de la ignorancia se fuman disparates jurídicos que resultarán, a la larga, en negativos para el país. 

Reforma 2016

Parte 2… Imagine usted que tuvimos reforma tributaria en el 2012, 3 veces. 2013. 2016 que pinta que serán 2. Es decir, 6 reformas en 4 años. 

Empecemos preguntando si eso ayuda a la atracción de capital… 

¿Qué trae la nueva? Varias cosas hemos conocido. 

Se centra en impuestos específicos al consumo o comercialización de ciertos productos. Telefonía, cemento, combustibles y minería. El otro punto es aumento al ISR. 

En los impuestos específicos debe tenerse dos cuidados:

  1. El impacto que causan en los precios finales de esos impuestos. Esto depende de la elasticidad de la demanda, la posibilidad de sustitutos y la capacidad de competir en ese mercado. El del cemento, por ejemplo, es un impuesto en un producto que es prácticamente monopólico. El efecto puede ser negativo. En combustible, por ejemplo, la ganancia por galón es fija, así que manejan el impuesto como cobro final. 
  2. Que cause o no cause doble tributación. Mi conclusión, es que siempre causa doble tributación y, en todo caso, viola principios de capacidad de pago. Habrá que ver la redacción propuesta para determinar el efecto jurídico que tendrá.  

En cuanto al ISR, es un impuesto que sufrirá reformas groseras. Además de hacerlo más complicado. En el régimen opcional simplificado, la mejor opción era reducir el impuesto al 3%. Eso haría que muchos del régimen de utilidades migraran. En los asalariados, un flat tax de 18% tendría mejor efecto que una tabla progresiva que lleva la marginal a 29%. Un flat tax recauda más, ya está comprobado. Incentiva el ahorro y evita distorsiones que causan que la gente simule relaciones mercantiles para evitar el impuesto. 

Revivir la planilla del IVA y reactivar el crédito del IVA al pequeño contribuyente ya habíamos indicado en el 2012 que era lo que había que hacer. 

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