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Año nuevo

Estamos a unos días de iniciar el nuevo año. La reflexión es obligatoria. El 2011 será el resultado de los pasos que inicie el 1 de enero.

365 días para ver la vida o vivirla. Hoy empieza un proceso de revisión. Las lecciones que deja: Muchas.

1. La gente no busca siempre el dinero. Pero el dinero -su abundancia o su falta- predice conflictos futuros.

2. Trabajar es una necesidad que pocos logran convertir en un placer.

3. Todo lo que se escribe, debe revisarse más de 2 veces. Esta lección es muy importante.

4. El conocimiento no necesariamente permite una vida digna.

5. Aprender es un proceso intelectual que alimenta el alma.

6. Los momentos más complicados de la vida, son aquellos que no pueden expresarse con palabras. Templan el carácter y se viven privadamente.

7. Los controles funcionan sólo cuando HASTA el jefe los siguen.

8. Siempre es mejor decir la verdad, de frente.

9. Mucha gente cree que por “cuello” (preferencias subjetivas) logrará tener la razón o favores, cuando no la tiene.

10. El mejor premio que se puede dar a la gente que te ayuda, es decírselo.

A partir de estas lecciones revisaré el 2010 y construiré el plan 2011 para mi vida y empresa.

Feliz 2011.

Mario E. Archila M.

Las necesidades del Estado

Este chiste lo compartió conmigo un colega, Roberto García. Se los dejo.

¿¿¿¿NOÉ CHAPÍN???

El Señor le habló a Noé Chapín y le dijo: “Dentro de 6 meses haré llover 4 días y 4 noches, que el Mitch o el Stan no serán nada, y esta calamidad se llamara Agatha. Pero quiero salvar a los hombres buenos y a 2 animales de cada especie, por lo que te ordeno construir una arca”. Noé no atinaba a decir nada porque estaba de cruda, pero…

Pasaron los 6 meses, el cielo se nubló de golpe y el diluvio comenzó. El Señor se asomó entre los negros nubarrones y pudo ver a Noé llorando en el patio de su casa….. Y no vio ninguna arca!!!!!! Sólo unos pedazos de madera, láminas y cartón.

¿Dónde está el arca, Noé?” preguntó Dios. Noé respondió: Perdóname, pero no pude hacerla. Ya había comenzado cuando me cayó la Muni, me pidieron la licencia para construir planos, estudio de impacto ambiental, etc. Para tramitar la Licencia me pidieron mi NIT y en la SAT no me inscribieron como pequeño contribuyente, porque dijeron que la construcción del Arca estaba sujeta la ISR, IVA, ISO, IEETAP, Impuesto de Importación, exportación, Circulación y especulación, además del diezmo para Cohesión Social de Doña Sandra Torres.

Ya con mi NIT, fui a hacer dos horas de cola de nuevo a la MUNI, cuando por fin llegué a la ventanilla, no le dieron trámite a mi solicitud, porque no había pagado mi boleto de ornato y que tenía que tener el Documento de Identificación Personal (D.P.I.), por lo que tuve que ir al Renap 6 veces. Primero, porque no aparecían mis datos, pues el libro estaba deteriorado; segundo, porque cuando llegué, no había sistema; tercero, no me atendieron por no ser el mes de mi cumpleaños; cuarto, porque mi certificado de nacimiento tenía fecha de hace más de 6 meses; quinto, porque no llevaba mi certificación de matrimonio; y sexto, porque era la hora de la refac de los empleados y no me pude esperar tanto tiempo ese día…

En resumen, me llevó un mes cumplir con todo lo que me requirieron. Y entre mordidas y gastos se me fue la mitad del presupuesto. Comencé de nuevo y los vecinos se quejaron de que yo estaba construyendo el arca en una zona residencial, por lo que me fui a los Jardines Colgantes del Incienso a construirla. Allí tuve, que pagarle los impuestos a los mareros. El problema no terminó allí, fui al Ministerio del Medio Ambiente, allí al chilazo luego de una buena mordida me aprobaron el estudio de impacto ambiental. Pero cuando supieron que solo metería al arca a una pareja de animales, la Sociedad Protectora de Animales se puso al brinco, al igual que el Patronato del Zoo la Aurora y requirió que metiera a los de ellos, incluidos dos burros y una yegua mansa y todos los chuchos callejeros.

LA UNE me exigía que el Arca fuera pintada con sus colores y con una foto del Presidente Colom de ambos lados. Así como van aparecer en los “Transa-buses”, pero al ver el avance del arca, pensó que era una cárcel de máxima seguridad, querían que la prestara para meter a los cholos junto a los paisas, narcos, Zetas, Exes, etc, se formo un motín se mataron entre todos animales, destruyeron lo poco que había Construido”.

Al oír esto Dios, lloro y el cielo empezó a despejarse. Salió el Sol y un arco iris iluminó el firmamento. Qué quiere decir esto, Señor: ¿Que ya no vas a destruir la Tierra y Guatemala?”. “¡No!”, respondió una voz entre las nubes- “…YA EL GOBIERNO DE ALVARO COLOM, SE ESTA ENCARGANDO DE ESO!!!!!

¿Les gustó?

Saludos,

Mario E. Archila M.

Respecto a la revisión histórica

Tomamos prestado el blog de Luis Figueroa en una pequeña tertulia con Carlos Fajardo. Él tiene una visión, yo otra. Acá aclaro un poco de esa visión, para que comprendamos el error que comete Carlos cuando dice: “Posiblemente, y en eso caemos ya en elucubraciones, cuando las masas campesinas hayan desaparecido por completo, subsumidas en el proletariado agrícola o industrial, sea cuando comience el segundo round: la lucha por el poder del estado por el proletariado contra la ya bien definida clase dominante. 200 años mínimo de lucha por delante

El ideal libertario no es la que se ha aplicado en los últimos 50 años… Ni en los últimos 150… es más, en Guatemala nunca se ha aplicado. Eso estamos tratando de hacer unos pocos. Bien incomprendidos, pues se cree que ser libertario o liberal clásico, es algo que ya se “probó” en Guatemala. Vea que no.

En Guatemala, seguro, desde tiempos de Justo Rufino Barrios, hemos tenido aplicación de políticas, pensamiento y conductas de la “Ilustración Francesa”, que derivan en el chirmol que somos hoy en Guatemala. Así tenemos que de dichos los orígenes filosóficos que le comento, surgen:

A) el positivismo, especial trascedencia, el jurídico. Estas corrientes fundamentan a los Nazis y Franquistas, entre otros… ah, sí y los Fascistas.
B) la dialéctica y las escuelas de Hegel y Marx, con su desarrollo en la práctica del leninismo y castrismo.
C) el mercantilismo, con sus intervenciones en toda Latinoamérica y en Guatemala, desde 1871, con la reforma “liberal” -francesa- de Miguel García Granados y Justo Rufino Barrios, la cual pasa por Carrera y Ubico. No muere allí y se revive en los gobiernos militares de 1955 a 1985. Algo modernizado lo encontramos en el gobierno de Álvaro Arzú y la tendencia del FRG liderada por el General Ríos Montt.
D) La socialdemocracia, que es un punto medio entre mercantilismo y socialismo, con expresiones en todas las actuales democracias latinoamericanas. Vinicio Cerezo y versiones light como Serrano Elías, a versiones más “duras” en Portillo y Colom, en Guatemala; Evo, Correa, Lula y Chavez, por citar algunos más.

Se dice que los libertarios abogamos por la “autoregulación” como milagro del cielo. Bueno, sí, pero realmente no es que todo se “autoregula” porque a uno se le ocurre…

Puede ser que no nos entiendan, quizás por un problema comunicacional, en una parte y por otra, por el error doctrinal que ha copado a nuestro sistema educativo, gracias a la bendita “Ilustración Francesa”. Recuerde que la “Avenida de la Reforma”, la hicieron los liberales en 1870’s para que se pareciera a los Campos Elíseos de París… hasta eso copiamos.

La autoregulación la interpretan los que no les gusta el término, como que se propone “anarquía” y “nada de Estado”. Pero no, lo único que se propone es un Estado que realmente haga lo que tiene que hacer, al que se le amarren las manos para que no puedan andar por allí haciendo piñata los recursos. Combatir la delincuencia viene de “cumplir los contratos y acuerdos voluntarios”, “proteger lo que es de cada cual” y “la vida” de cada cual. Para ello se necesita un Organismo Judicial realmente operante, fuerte, rápido. Ese costo del Estado es el que menos se paga. Todo se va en la fiesta navideña de los “gorrones”, o como técnicamente se llama a los gorrones: Buscadores de Rentas o Rentseakers.

El positivismo y la Ilustración como tal, crean un marco legal. Lo malo es que cualquier marco legal crea incentivos. Muchos “Revolucionarios de Izquierda”, correctamente perciben que los incentivos de los últimos 50 años -de los últimos 150 te diría yo- están colocados en lo que no queremos. Eso sí, se equivocan al pretender achacarle ese error a los libertarios. Que Don Justo y Don Miguel se hayan llamado “liberales”, nada tiene que ver con los libertarios, liberales clásicos y seguidores de la escuela austriaca, pues eso “liberales” Rufinianos y Garcianos, son “franceses”, no escoceses.

¿Quiere ver una Guatemala sin pobreza? Haga lo contrario que se ha hecho desde Justo Rufino Barrios. ¿Quiere ver una Guatemala próspera? No vea en Guatemala una lucha de clases o grupos, pues la lucha sólo es una metáfora colectivizadora que no es real. En el mundo real, no hay tal lucha.

El Estado no necesita “hacer” más que garantizar seguridad y justicia. Después cada cual puede salir adelante.

Se requiere confianza en la sociedad y la confianza se alcanza cuando hay certeza y puede predecirse la conducta de cada uno. ¿Con un sistema judicial débil y un sistema político que responde a intereses no ha derechos, puede predecirse? Seguro que no.

Mario E. Archila M.

Orgulloso de ser Chapín

¿Estás orgulloso de ser chapín? Que los tamales, cohetes, chamuscas, parrandas, chiflidos, charadas, champurradas, chistes y apodos te hacen sentirte orgulloso.

Que Tikal y la herencia Maya te hacen que se te enchine la piel.

Vibras y te tiemblan los ojos con las procesiones de Antigua o el reflejo del volcán en Ati.

Decimos que el chapín es alegre, servicial, chambeador y cortés.

Pues yo no estoy orgulloso de ser chapín.

Lo que decimos es mentira. Celebramos no tener que trabajar, rehuimos del trabajo. Celebramos saltarnos las trancas. Solo mira la cantidad de imprudencias que cometemos diariamente. Celebramos al pilas, no al que con esfuerzo logra sus metas. Somos descorteces, ¿no te pasa en el tráfico que nadie deja pasar al otro y se queda a medio camino?

La herencia maya no es nuestra, pero la defendemos cuando es de historia y la negamos cuando es de “indígenas y campesinos”.

Nuestro himno, es cubano. Nuestra ave nacional se ve más fácil en Costa Rica. Antigua es un basurero y nadie soporta a los capitalinos. Ni siquiera los turistas.

Atitlán ya apesta. No digas que te da orgullo ver lo que has hecho por tener un “chaletito” a la orilla.

Las campañas y cancioncitas solo reflejan que somos superficiales y mentirosos.

Si alguien empieza a tener éxito, ya estamos pensando que es narco, corrupto del gobierno o saber a quien conoce.

Conocer a alguien es más importante que ser bueno en lo que haces. Cobrar hoy es mejor que sostener tus principios y dejar de cobrar.

Si a ti no te tocan, no importa que 19 chapines mueran diariamente. Espera tu turno cuando te toque, pues por ahora, solo eres cómplice por omisión.

Yo seré un chapín orgulloso cuando celebremos el esfuerzo, seamos realmente chambeadores y corteses. Ser chispudo no quiera decir “pasarse de listo”.

No tenemos héroes, solo una colección de aprovechados. No tenemos ejemplos, pues todos los destruimos con chismes y envidias.

Yo seré chapín orgulloso cuando actuemos por convicción, no conveniencia. Cuando dejemos de ver el apellido y el color de la piel. Cuando respetemos lo que nosotros somos capaces de hacer y no tengamos que traer a un extranjero ignorante a guiarnos.

Yo seré orgulloso cuando una flecha en una calle indica la dirección del tráfico, no solo adorna la pared.

Yo seré orgulloso cuando tú y tú y tú, me demuestren que es verdad que somos como dicen las canciones.

Mario E. Archila M.

La revisión histórica

La próxima semana continuamos con las Alianzas Público-privadas. Hoy escribo sobre los fundamentos filosóficos de la tributación y los usos de dichos recursos.
Es importante analizar estos temas un poco más a la luz de la historia que de los discursos políticos y académicos actuales, ya que ellos traen, muchas veces, el error en sus fundamentos. Esto lo pasamos por alto porque ya es el “mainstream”.

Yo soy revolucionario de corazón. Mis héroes intelectuales son revoltosos de hueso colorado. Mi idea es que hay que cambiar al mundo. Que hay que destruir el status quo. Pero no soy de izquierda. Tampoco soy de lo que llamaríamos la derecha latinoamericana.

¿Quiénes son mis héroes?

La gente normal que luchó por romper privilegios arbitrarios y construirse un mejor futuro.
Roma tiene muchos de estos héroes. Dejar una monarquía y convertirse en una República, requirió de estos héroes.
Algunos han hecho leyenda. Ya en este blog he mencionado algunos.

William Wallace fue inmortalizado en cine por Mel Gibson. La última versión de Robin Hood, también es de esas historias. Aunque el verdadero hombre tras el nombre de Robin Hood no es conocido, en esta película encarna el sentimiento que llevaría a Inglaterra a lograr el reconocimiento de derechos frente al rey.

La historia está llena de esos ejemplos. Guy Faulke, la leyenda que inspira al misterioso enmascarado en V with a Vengeance.
Mis héroes también han sido caricaturas. ¿Ya vio Los Increíbles?

Todos pensaron igual que yo. Algo había que cambiar.

Intelectualmente hay dos caminos: aceptar que se puede planificar la vida de todos. O pensar que cada ser humano puede tomar mejores decisiones por sí mismo.

La primera es una corriente que endiosa la razón a un grado de omnipotencia, la segunda racionalmente acepta límites a esa misma capacidad.

El mundo se desvive por la primera. Es la corriente francesa.

La otra es la que dio origen a la tradición escocesa, fundamento de la estructura constitucional inglesa y americana, de 1776. Ya no la siguen.

Encontramos el error en la historia.

La revolución francesa duró pocos años y se le conoció como un régimen de terror, dirigido por Robespiere. De 1789 a 1804, vivieron bajo esa sombrilla. Quisieron cambiar todo. Desde el lado de conducir los caballos por la calle, hasta el nombre de los meses y días de la semana. Hoy perdura solo el lado de conducir, pues es un orden Taxis. Para mantener lo demás, simplemente guillotinaron a todo aquel que estaba en contra. Linda forma de vivir la libertad, igualdad y fraternidad, ¿verdad?
Ah, sí, en 1811, Napoleón se coronó emperador. Como los Luises sólo fueron reyes…

La revolución americana, por su lado, duró hasta que la corriente francesa la alcanzó. Eso pasó con el New Deal de Franklin D. Roosevelt, allá por los 1930s. Desde 1776, hasta el siglo XX, las 13 colonias de la independencia, pasaron de sobrevivir, a exportar capital suficiente para decidir la primera guerra mundial.

Latinoamérica tomó el modelo francés.

De los orígenes filosóficos que le comento, surgen:
A) el positivismo, especial trascedencia, el jurídico. Estas corrientes fundamentan a los Nazis y Franquistas, entre otros.
B) la dialéctica y las escuelas de Hegel y Marx, con su desarrollo en la práctica del leninismo y castrismo.
C) el mercantilismo, con sus intervenciones en toda Latinoamérica y en Guatemala, desde 1871, con la reforma “liberal” -francesa- de Miguel García Granados y Justo Rufino Barrios, la cual pasa por Carrera y Ubico. No muere allí y se revive en los gobiernos militares de 1955 a 1985. Algo modernizado lo encontramos en el gobierno de Álvaro Arzú y la tendencia del FRG liderada por el General Ríos Montt.
D) La socialdemocracia, que es un punto medio entre mercantilismo y socialismo, con expresiones en todas las actuales democracias latinoamericanas. Vinicio Cerezo y versiones light como Serrano Elías, a versiones más “duras” en Portillo y Colom, en Guatemala, Evo, Correa, Lula y Chavez, por citar algunos más.

La corriente “escocesa”, tiene mucho en común con los estudios teológicos y antropológicos de los cristianos: El único omnipotente es Dios; la razón del ser humano no puede conocerlo todo; el ser humano tiene libre albedrío, que deriva en su libertad de acción en el mundo material. La Salvación es personal, por lo que el ejercicio de la libertad es personal y hay que asumir las consecuencias. El gobierno que permite la salvación individual (la búsqueda de la felicidad) es uno que respete esos parámetros, por lo que debe ser un gobierno limitado.

Es lo que fundamentó la redacción de esa constitución.

El error está en no querer aceptar que el ser humano no puede planificar la vida de todo un país, ya que tendríamos que guillotinar a todos los que no están de acuerdo, aún con algo tan tonto, como cambiar el lado de conducir los vehículos. Un conjunto de reglas básicas, redactadas en sentido negativo, garantiza lo que cada uno puede hacer. Una estructura constitucional que prohíbe a los “tenedores del poder público” hacer más allá de taxativas obligaciones, garantiza esa esfera.

¿Me ayuda a cambiar el status quo y enmendar el error?

Mario E. Archila M.

Estado de Derecho y las camionetas 1

En cuanto a “camionetas” ya hay controversia: rojos o transurbano. En cuanto al “Estado de Derecho”, los chapines ni la sombra le vemos. Esto es, sin embargo, algo que ha ocurrido desde que este terruño se convirtió en Nación.

Para que usted comprenda el hermoso concepto de “Estado de Derecho”, le invito a salga a la ventana de su casa u oficina y observe el tránsito vehicular. Durante algunas semanas trabajaremos el concepto para que no le quepa duda, cuando escuche hablar a los políticos, cuando sí y cuando no le están vendiendo el verdadero concepto de Estado de Derecho.

En las calles de la ciudad circulan un sin fin de vehículos, peatones, para arriba, abajo, norte, sur, este y oeste. Nadie puede decir con precisión hacia dónde camina aquel con quien se “topa” en un semáforo. De la misma manera, nadie puede saber con precisión hacia dónde va cada uno de los ciudadanos o habitantes de un Estado.

¿Cómo logramos llegar a nuestro destino y cómo definimos nuestro destino? Eso es lo que significa vivir o no en un Estado de Derecho.

El marco general normativo: leyes, costumbres, moral, guían o restringen la actividad en mayor o menor grado. Calificar esas normas de “buenas” o “malas”, es lo que dará o no un acercamiento a ese Estado de Derecho.

A partir de hoy, súbase conmigo a una camioneta y descubramos si estamos cerca o lejos de tan preciado estado.

Caminemos por la ciudad, crucemos la calle, subamos a un bus, alquilemos un taxi. ¿Me acompaña?

Mario E. Archila M.

Sistema frente a cultura

Ha surgido un problema “político” en Guatemala. Se busca la elección del nuevo Fiscal General de la Nación. Hace un año se apoyó socialmente una ley para “regular” cómo las comisiones de postulación que manda la Constitución debían elegir a los candidatos. La ley vino en un momento de crisis “institucional” debido al famoso vídeo de Rodrigo Rosenberg.

Ahora el jefe de CICIG, Carlos Castresana, dijo:“No atendieron nada; han respetado las formas para defraudar el fondo. Han producido un resultado contrario no sólo al que quiere la ley, sino la Constitución”, reprochó Castresana, quien dijo que tras el escándalo en las postuladoras de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, así como del Instituto de la Defensa Pública Penal, “quisimos ser lo más respetuosos posibles con la institucionalidad y, digamos, que les dimos un voto de confianza”. El Editorial del mismo Siglo XXI que publicó las declaraciones citadas arriba, trató el tema. Dicho Editorial coincide en que “Un proceso que en sí es deficiente, podía funcionar si ellos se comprometían con la Constitución y con los intereses generales, pero claramente sólo sirven a los intereses de quienes los han mandado ahí“.

Denota tal proceso un problema de fondo. El problema del Ministerio Público no es de estructura, no es de gente… Es de principios…

La elección del fiscal poco incidirá en la gestión de la institución, por la simple razón que el sistema jurídico alrededor del Ministerio Público no se resuelve con una figura “mesiánica” que resolverá los 17 asesinatos diarios o las bandas de crimen organizado infiltradas a todo nivel. El problema es de la totalidad de dicho sistema jurídico.

Vale describir que el sistema jurídico que impera es uno que requiere que el 100% de los involucrados, gobernados y gobernantes, sean inmaculados, limpios y libres de pecado, para que el mismo presente resultados positivos. Una sola persona íntegra, correcta y moral, no tiene ninguna capacidad de mover dicho aparato de  manera positiva. El sistema descansa en antivalores, por lo que únicamente funciona a la perfección con personas que operan desde dicha oscura perspectiva.

El sistema completa recompensa a quien es irresponsable, por ello otorga extensas facultades a los gobernantes para que suplan las deficiencias de actividad de los gobernados: si lo hiciste mal, te compenso; si no lo haces te compenso; si lo haces bien, te cargo. El sistema completo recompensa la forma sobre la sustancia: si tienes la razón, requieres un formalismo para hacerla cumplir; si eres dueño, el usurpador goza de la propiedad mientras la formalidad transcurre por el tiempo; la razonabilidad no existe dentro del sistema que opera sobre “blanco y negro”. El sistema completo recompensa la falta de honestidad y honorabilidad: ser exitoso en parámetros “occidentales” es calificado de manera negativa; ser “astuto” es “toda la onda”, como dirán los jóvenes. El sistema completo se basa en el incumplimiento: llegue usted a la hora en punto a una reunión y verá cómo ni los meseros están listos para recibirlo. El sistema completo se basa en “salirse con la suya”, no en los “derechos que me corresponden”. Hablo acá de dos tipos de sistemas que coexisten: el sistema social -el ethos- y el sistema jurídico -leyes positivas-.

El sistema social es el que precede al sistema jurídico. Se basa en lo que la población -típicamente una élite intelectual, económica, religiosa y militar- considera bueno. Esto se filtra en el resto de la población. Así se crean las leyes positivas del sistema jurídico. Se crean con la “idiosincracia básica” de dichas élites. En Guatemala, dicha imagen deseada es incorrecta. El sistema jurídico se basa en seres humanos inmaculados. Basta con entender que el ser humano, por naturaleza, tiende al mal y por tanto requiere de normas sociales, morales y jurídicas, que delimiten su actuación.

Históricamente, cuando las normas religiosas eran creídas de corazón, los sistemas políticos y jurídicos cambiaron para adecuarse a ellos, pues la población dejaba de obedecer dichas normas jurídicas. Así la Europa “medieval” saltó a la prosperidad por cambios en el paradigma religioso. Tal cambio fue tan profundo en el corazón de las personas que huyeron de las jurisdicciones que consideraban con “leyes incorrectas” para luego fundar un sistema jurídico que partiera de dichos principios religiosos: Estados Unidos. Le recomiendo que lea el Acta de Independencia de los Estados Unidos de América. Lea con atención. Se sorprenderá.

El sistema jurídico guatemalteco, por su lado, parte de la imagen contraria: el ser humano se comportará de manera inmaculada… siempre y cuando sea de la élite. De allí que surge un sistema “mesiánico”, incongruente, sin entendimiento de la naturaleza humana. Utilizando el ejemplo del Fiscal General como punto de partida, la aseveración que no importa quién sea electo, no pasará nada, se basa en aspectos muy puntuales de dicho sistema:

  • El monopolio de la acción penal. Se parte de la premisa que el Derecho Penal afecta principalmente a la “sociedad” como un ente concreto. Se parte de la premisa que el ofendido por un delito penal no tiene la capacidad -económica, intelectual, legal, etc.- para llevar el caso a buen término. Una acción penal subsidiaria, que permitiera en primer lugar al ofendido ser el atacante y únicamente en caso de no existir tal ofendido o renunciar o solicitarlo el mismo, será labor del “Ministerio Público”. El 99% de los casos podrían ser llevados a juicio, pues es sabido que la gran mayoría de lo que es perseguido, lo es, porque el ofendido se constituye como querellante adhesivo, pero acá debe convencer al fiscal y luego al juez.
  • La discrecionalidad en el sistema. El fiscal a cargo del caso es quien decide si prosigue, si investiga, si hay motivos suficientes. Usualmente dicho proceso, por la naturaleza misma del sistema y sus recompensas, hará que el fiscal decida perseguir los casos que le impliquen menor cantidad de tiempo invertido y mayor certeza de la condena -no de la culpabilidad.
  • La falta de prioridad del Estado al sector justicia. El Ministerio Público sufre lo que todo guatemalteco sufre al final. No hay prioridad real de las funciones de justicia del Estado. Como se parte de un sistema en el que las élites pensaron que la actividad de los gobernantes, que serían ellos, debería ser una de salvación de los ignorantes humanos que tendrían a su cargo, para elevarse como “el salvador y mesías” de Guatemala, se asignaron prioridades lejos del óptimo para crear un verdadero Estado fuerte: en el que el sector justicia es el organismo más importante. Vea la historia. Roma llegó a dominar el mundo gracias a un sistema judicial impresionante. El Derecho Romano que vale la pena estudiar no es el de la recopilación de Justiniano, sino los procesos de formación del Derecho desde la época de los reyes romanos, hasta el apogeo de la República. El paradigma era que los jueces debían resolver lo más pronto posible, la mayor cantidad de conflictos entre particulares para mantener la paz. En Guatemala, el Organismo Judicial tiene asignado 2% de presupuesto en la Constitución (Artículo 213. Presupuesto del Organismo Judicial. (Reformado). Es atribución de la Corte Suprema de Justicia formular el presupuesto del Ramo; para el efecto, se le asigna una cantidad no menor del dos por ciento del Presupuesto de Ingresos Ordinarios del Estado, que deberá entregarse a la Tesorería del Organismo Judicial cada mes en forma proporcional y anticipada por el órgano correspondiente…). Frente a otros organismos o entidades que tienen:
  • Universidad de San Carlos 5% (Artículo 84. Asignación presupuestaria para la Universidad de San Carlos de Guatemala. Corresponde a la Universidad de San Carlos de Guatemala una asignación privativa no menor del cinco por ciento del Presupuesto General de Ingresos Ordinarios del Estado, debiéndose procurar un incremento presupuestal adecuado al aumento de su población estudiantil o al mejoramiento del nivel académico).
  • La Superintendencia de Administración Tributaria tiene una “comisión” del 2% de lo que recauda para su operación;
  • El deporte tiene una asignación de por lo menos el 3% del presupuesto (Artículo 91. Asignación presupuestaria para el deporte. Es deber del Estado el fomento y la promoción de la educación física y el deporte. Para ese efecto, se destinará una asignación privativa no menor del tres por ciento del Presupuesto General de Ingresos Ordinarios del Estado.)

Cabe entonces la pregunta, sistémicamente, ¿qué es la prioridad? En un país en el que sólo el 1% de la población llega a la Universidad, aproximadamente, 5% del presupuesto está dirigido a una de las universidades. El deporte, en un país de desnutridos, ocupa 3% del presupuesto. Pero para cubrir la justicia, se destina únicamente 2% del presupuesto al Organismo Judicial. La recaudación de impuestos tiene un presupuesto casi igual que todo un organismo del Estado.

17 asesinatos al día y 2% del presupuesto en jueces, son cifras alarmantes.

La segunda pregunta es ¿qué moral refleja un sistema así?

Imagino que es una en la que cada acción debe quedar sin consecuencia, por lo que se anula la responsabilidad de los actos. Sin responsabilidad de los actos de las personas, simplemente seguiremos viviendo en la Edad Media, mientras que las sociedades que aprendieron que cada acto tiene una consecuencia moral, social y jurídica, entraron hace más de 200 años en la Era Moderna.

¿Hasta cuándo seguiremos así?