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Lo digo y qué…

Se suscitó una “controversia” Twitera (¿Me sigues? Haz clic acá) sobre qué es libertad de expresión y hasta dónde existe el derecho.

Libertad de expresión, evidentemente es decir lo que se me pegue la gana. Evidentemente también, eso hace que me vuelva “esclavo” de mis palabras. ¿Qué quiere decir esto? Yo digo lo que quiera y cualquier persona que me escuche tiene el derecho a decir que estoy equivocado, mintiendo o en falsedad. Estar de acuerdo, aplaudirme o aprobarme.

En los primeros casos, entraremos en un “debate”. Será cuestión de probar cada cual su dicho, usar la cabeza y descubrir la verdad. Es lo lindo de la libertad de expresión. En el segundo caso, se hace mi cómplice y estará sujeto a la disidencia de algún tercero.

Distinto, claro está, es el caso que yo diga algo contra la dignidad de una persona. Ese campo sale de la libertad de expresión y entra en lo que se conoce como delitos contra la dignidad de la persona, precisamente. Insultar, difamar, calumniar a alguien es un límite legítimo a la libertad de expresión que una vez violentado, merece alguna pena y hasta reparación pecuniaria.

La libertad de expresión implica que oiremos cosas con las que no estemos de acuerdo. Eso es libertad de expresión. Se garantiza que tú digas cosas con las que yo no esté de acuerdo.

La libertad de expresión es positiva: decir lo que me venga en ganga. Tiene a su vez el lado contrario: el derecho a no decir nada. No es obligación hablar. Es obligación responder de lo dicho. Insultaste, calumniaste o difamaste: RESPONDE. Paga con el delito y por los daños.

No debe confundirse la responsabilidad de “expresarse”, con el derecho a permanecer callado o a no “autoincriminarse”. Son cosas distintas en ámbitos diferentes. El primero deriva de poder decir cualquier cosa y exponer mis ideas. Quedo, como lo expresé, atado a dichas palabras y sus consecuencias.

El segundo es una garantía judicial. Es que mi “confesión” no debe ser necesaria en un juicio. Debo saber que no me pueden obligar a declarar contra mí o mis parientes. Se busca que realmente se pruebe un delito y no se busque la confesión a como dé lugar.

En Twitter se hablaba que una persona en un medio de comunicación debía ser más cauteloso que un “simple mortal”. No se niega, siempre que la cautela sea a transmitir hechos verídicos. No puede ser cautela simplemente por miedo.

Si un comunicador, celebridad o cualquier persona, por miedo a represalias calla su sentir, su opinión y la VERDAD, estará condenada dicha sociedad a vivir en la sombra, sosiego y aplastada. La libertad de expresión es una garantía a que la sociedad descubra la verdad. Callar por miedo a represalias -no a acciones legales responsables- es síntoma de una sociedad enferma, en deterioro.

El miedo a expresarse es el síntoma de vivir en un mundo intolerante, irrespetuoso de la vida y dignidad, autoritario y superficial. Un mundo sin capacidad de diálogo y con desprecio a la verdad.

Así que diga lo que quiera, solo respete la dignidad de los demás. Esa se respeta mucho mejor, cuando usted sólo habla la verdad y habla de los hechos, no con alusiones personales, denigrantes o irrespetuosas. Cuando saca de su mente los clichés, los “modelos” y los prejuicios. Cuando abre también su mente a las diferencias y se permite escucharlas.

Sepa que cada palabra pronunciada es un lingote de oro o un eslabón en una cadena. Usted escoge.

 

Mario E. Archila M.

Reforma Fiscal en Guatemala 1/2

Recurrente tema en la política guatemalteca. Posturas de posturas. Siempre causa salpullido en uno y otro bando, aunque al final le echan porra todos al mismo resultado.

¿Es necesaria una reforma fiscal en Guatemala? Por supuesto. Pero tanto la “derecha” como la “izquierda”, claman por una reforma que en el fondo es lo mismo que tenemos hoy.

Creo que ya dije que los números, las estadísticas, se pueden manejar para justificar cualquier posición. He allí el primer gran problema de clamar por la reforma fiscal. Y en materia impositiva, los paradigmas mandan. No la verdad.

La reforma fiscal que se pretende en Guatemala parte de la premisa que el 12.6% del PIB es insuficiente para sacar a Guatemala de la pobreza. Que el instrumento principal para salir de pobres es la intervención gubernamental, la “redistribución” y la políticas públicas, para lo que es necesario, imperioso y urgente, que Guatemala recaude más impuestos. Salen, derecha e izquierda, enarbolando sus estadísticas y comparaciones: “Guatemala tiene una de las cargas tributarias más bajas de Latinoamérica” y concluyen al unísono, URNG, gobierno socialdemócrata, Banco Mundial, ONU y ENADE, con bombos y platillos “Hay que aumentar la recaudación”.

Vea pues cómo la carga tributaria actual de los demás países nos debería importar tanto como la constitución Política de la República le importa a los gobernantes y políticos, para, como ciudadanos, empezar a exigir que nos hablen con la verdad. Así que responda a esta pregunta que lanza Peter Bauer:

¿Cómo evaluaría usted las posibilidades económicas de un país asiático que tiene muy poca tierra (y ésta  consiste en  montañas erosionadas), que realmente es el país más densamente poblado del mundo; que  tiene una población que ha crecido rápidamente, tanto por el aumento natural de la población como por la inmigración en gran escala; que importa todo su petróleo y todas sus materias primas y además mucha de su agua; que tiene un gobierno que no está involucrado en la planificación de su desarrollo y que no ejerce ningún control sobre el tipo de cambio ni restringe las exportaciones e importaciones de capitales; y que es la única colonia occidental de alguna importancia?

Realmente piense que sería de un país así. Una roca sin agua en el pacífico. Sin recursos naturales importantes. Condenado a la pobreza. Deben establecer una carga tributaria similar a los países “desarrollados” para dejar de pobres. Hoy día, crece a un extraordinario 8.2% anual de PIB y presenta un ingreso per capita de US$42,000 anuales. Pues ese país es Hong Kong y tiene una de las cargas tributarias más bajas del mundo. Tiene únicamente un impuesto (sobre la renta) bajo sistema de fuente territorial, con una tarifa única de 15% para corporaciones; 16.5% para entidades no incorporadas y 15% para salarios. No hay más. Su carga tributaria es de 12.8% sobre su PIB. Guatemala tiene 12.6%, pero un crecimiento económico del 2.2% y un ingreso per capita de US$5,200; casi 8 veces menos. ¿Está bien eso?

Peter Bauer en el mismo artículo, responde a la pregunta planteada por él: “Usted probablemente pensaría que dicho país está condenado [a la pobreza], a menos que recibiera una enorme ayuda externa. O dicho de otra forma, eso es lo que usted debería creer, si creyese lo que los políticos de todos los partidos, la ONU y sus organizaciones afiliadas, los economistas prominentes, y la prensa de calidad dicen acerca de los países menos desarrollados. ¿Acaso los economistas de desarrollo del Instituto Tecnológico de Massachussets no han dicho categóricamente sobre los países menos desarrollados que la escasez general relativa a la población de casi todos los recursos crea un círculo vicioso de pobreza que se auto-perpetúa? El capital adicional es necesario para aumentar la producción, pero la pobreza en sí hace que sea imposible poder llevar a cabo el ahorro y la inversión requeridos para una reducción voluntaria en el consumo.”

Bajo los parámetros usuales de estos señores -ONU, economistas “mainstream”, políticos y analistas de prensa- Guatemala está condenado, como país, a ser pobre si no se sube la recaudación.

Surgen así las propuestas de “derecha” y de “izquierda” en cuanto a la tan solicitada “Reforma Fiscal”. Son basadas en supuesta evidencia empírica y comparativa. ¿Pero es la verdad?

Juan Carlos Hidalgo del Cato Institute, pone en duda esos números, haciendo una comparación mucho más amplia. Lea el artículo acá. Este investigador, declara en dicho artículo que: “Resulta paradójico además que Guatemala, uno de los países con la carga tributaria más baja de la región, cuente con tipos del impuesto de renta corporativo y personal claramente superiores a los de Brasil, la nación con la carga tributaria más alta. Ambos países cuentan además con un tipo de IVA que es similar. Esto demuestra qué tan viciado es el indicador de la carga tributaria.” Además que Brasil no es un país con los mismos niveles de desarrollo que Hong Kong y aunque su crecimiento es de 7.5% anual, tiene un ingreso per capita de solo US$10,200 anuales. Gran diferencia, principalmente si vemos que su carga tributaria es de 35.8% del PIB. Logran menores resultados que Hong Kong y son casi 4 veces más caros… ¿No tiene lógica, eh?

Este punto es vital para entender que cuando se pretende una reforma fiscal en Guatemala, este detalle pasa por alto. Se quiere aumentar la recaudación y para ello se sale con temas como “evasión”, “elusión”, etcétera, sin ver que el mayor problema no es “lo fiscal”, sino la existente carga en los que sí pagan. Más claro: Si usted paga impuestos en Guatemala, paga los tipos impositivos de un país de primer mundo, pero recibe un Estado de tercera. ¿Es problema de carga tributaria? No, es problema de base y sistema que omite los principios constitucionales reales.

Milton Friedman, Premio Nóbel de Economía, relata Hidalgo, va más allá y advierte que “el tamaño del Estado no se determina únicamente por lo que está registrado como gasto gubernamental sino también por las reglas y regulaciones estatales”. Es así que conforme al estudio “Haciendo Negocios” del Banco Mundial, se encontró que 5 países de la región cuentan con las regulaciones más ineficientes del planeta. ¿Se atreve a decir cuáles?

  1. Paraguay,
  2. Costa Rica,
  3. Venezuela,
  4. Bolivia y
  5. Guatemala.

Así que tenemos en estos países un sector informal que emplea entre el 40% y 65% de la población económicamente activa. Ese peso no se cuenta en la carga tributaria. En las múltiples informaciones, he llegado a escuchar que Guatemala tiene un sector informal del 85%. Pero usemos estas cifras del Banco Mundial: 65%, que es lo que algunos empleados de SAT me han confirmado. Eso implica que únicamente 45% de la población tributa. “¿No, el IVA lo pagan todos?”, gritan los que viven de los impuestos o sacan ventaja de ellos. Pero vea cómo el IVA no lo pagan todos:

Usted es “formal” importador. Paga IVA en la frontera. Trae su producto. Lo vende a un “formal” intermediario, que lo comercializa en las “subdistribuidoras”. El subdistribuidor, aunque “negocia” no querer factura, se topa con que el “formal” intermediario, exige vender con factura. Este subdistribuidor, paga el IVA y es la última transacción que paga IVA. El subdistribuidor la vende a subdistribuidores informales más pequeños, quienes lo venden a tenderos y puestos y llega al público, con un ahorro de 12% frente al “formal”, desde hace 3 transacciones. El mercado informal genera riqueza que no paga impuestos y el público consume sin impuestos. No hay recaudación de IVA ni ISR. NO TODOS EN GUATEMALA PAGAN IMPUESTOS, aunque quieran vendernos que sí.

Bien, con este punto aclarado, nos queda hacer el cálculo que iba a pedirle hiciera: 35% de la población paga el 12.6% del PIB. 12.6% que se mide respecto a la producción completa, al 100%. Si divide 12.6% en 35% de la población, obtendrá la carga tributaria “real” del sector “formal”… listo: 36% y si el sector informal crece a lo que han calculado muchos, 75%, sólo 25% de la población paga impuestos, con lo que la carga es realmente de 50.4%.

¿No le da miedo y escalofríos? Recientemente en un proceso que estamos defendiendo en la firma, calculamos que un cliente, si hubiera pagado el Impuesto a la Empresas Mercantiles y Agropecuarias y el Impuesto Sobre la Renta, en dicho año (no pagó el Impuesto a la Empresas Mercantiles y Agropecuarias, por caer en una exención que SAT no quiere aceptar), estaría pagando 96% de sus utilidades en ese año. Eso es una carga tributaria del año de 96%. ¿Justo?

Entonces, ¿qué tipo de reforma fiscal requiere Guatemala?

Una que permita crecer al país.

Vea estas gráficas interesantes elaboradas con datos de CEPAL.

Cuadro No.1TARIFA DE IVA MAYOR A LA COLOMBIANA(Diciembre de 2002)
PAÍS TARIFA RECAUDO (%PIB)
Uruguay 23% 12.0%
Argentina 21% 6.0%
Brasil 20.48% 2.5%
Chile 18% 11.9%
Perú 18% 7.0%
Venezuela 15.5% 6.6%
Colombia 15% 7.0%
Cuadro No.2TARIFA DE IVA MENOR A LA COLOMBIANA(Diciembre de 2002)
PAÍS TARIFA RECAUDO (%PIB)
Panamá 5% 4.7%
Rep. Dominicana 8% 11.0%
Guatemala 10% 7.4%
Haití 10% 6.0%
Paraguay 10% 8.1%
Honduras 12% 12.8%
Ecuador 12% 10.0%

¿Ve la relación entre ambos? A una menor tarifa de IVA, usualmente hay una mayor recaudación. Lo mismo sucedería con una tarifa reducida de Impuesto Sobre la Renta. Los datos son los vigentes para el año 2002. Ahora en Guatemala el IVA es 12% y seguro habrá cambios de tarifas en otros países.

Debemos ver primero, para establecer el nivel deseado de recaudación, cuáles son, como dice nuestra propia Constitución, “las necesidades del Estado” (artículo 239 de la Constitución Política de Guatemala), para determinar cuál será el máximo nivel de gasto del Estado. Es así que, como dice Hidalgo en el artículo ya citado: “Se ha sugerido que una mejor manera de calcular la carga fiscal del Estado es a través del gasto gubernamental. Tarde o temprano todo gasto debe ser cubierto con impuestos, sean éstos presentes o futuros. En un estudio de las economías de la OCDE y 60 naciones alrededor del mundo, James Gwartney, Randall Holcombe y Robert Lawson encontraron que “el nivel de gasto del gobierno que maximiza el crecimiento, no es mayor que un 15% del PIB”—y “cuando el ámbito del gobierno se expande más allá de ese nivel, hay un impacto negativo en la riqueza de las naciones”. El gasto público de los países latinoamericanos es de aproximadamente un 24% del PIB.” Esto se mide utilizando la famosa curva de Laffer. Se la dejo a los economistas, pero simplemente indica que a una menor tarifa impositiva, en ciertos niveles, puede lograrse una mayor recaudación. Es claro que debe considerarse que a una menor tarifa, puede lograrse un mayor incremento económico, es decir, mayor riqueza y por ello, mayor cantidad de ingresos al gobierno. Hong Kong recauda 8% más cada año con su impuesto único de tarifa única y baja de 15%.

Pedirle a un país pobre que suba niveles de tributación, “porque así lo hacen los países vecinos o los países desarrollados”, olvida un elemento histórico importantísimo. Esos países ricos no se hicieron ricos con altas tasas de impuestos. En EEUU, por ejemplo, el impuesto a la renta se creó en el siglo XX, pero para ese momento, ya era “rico”. Igualmente Europa. Hong Kong es rico, sin altas tarifas impositivas.

Lo que los pobres debemos copiar es lo que los ricos hicieron cuando eran pobres. Hidalgo señala que “Aún así, la pesada carga de niveles impositivos tan confiscatorios ha pasado su factura en las economías desarrolladas. El crecimiento económico de los países europeos se encuentra prácticamente estancado. Por ejemplo, el sector privado sueco no ha creado nuevos puestos de trabajo desde 1950. Otros países europeos se han enfrentado a esta dura realidad y han tenido que bajar sus cargas tributarias con el fin de reactivar sus economías letárgicas. Entre 1996 y el 2003, Bélgica, Dinamarca, Grecia, Islandia, Italia, Luxemburgo, España, Portugal y Alemania han reducido considerablemente los impuestos.”

¿Qué los hace ricos y a nosotros pobres? Hidalgo vuelve a apuntar acertadamente: “Estos tipos impositivos elevados, aunados a las excesivas regulaciones, aumentan los “costos de legalidad”, es decir, los costos que implica mantener un negocio al día con todas las regulaciones e impuestos que demanda el Estado. Es así como se presenta un círculo vicioso: conforme más gente opta por la informalidad debido a los altos impuestos, los ingresos del gobierno disminuirán, por lo que habrá presión para que los tributos que se le cobran a los negocios formales sean más altos, lo que conducirá a mayor informalidad aún.” Ya vio que somos uno de los 5 Estados con las regulaciones menos eficientes de la región. Ese hecho sí nos hace pobres, no cuánto pagamos de impuestos.

Guatemala tiene tasas de primer mundo y Estado en trapos de cucaracha. ¿Usted no paga más de lo que cree que vale un vaso de leche, simplemente porque alguien lo quiere obligar? Comprará otra cosa. Lo mismo sucede con el Gobierno. Le presionan los altos costos de legalidad, por lo que optará por la ilegalidad. Apretar la tuerca no sacará al país de pobre. Al contrario.

Bauer, citado arriba, nos explica que un estudio de alguien que conocía muy bien el tema, publicado en la Universidad de Chicago, explicó las razones del crecimiento y éxito de Hong Kong: “Rabushka analiza los procesos y métodos por los cuales en menos de 140 años, unas cuantas rocas vacías y estériles se convirtieron en un gran centro industrial de comercio y finanzas con cerca de cinco millones de personas. Él le atribuye esta historia de éxito económico a las aptitudes de las personas y a la adherencia a las políticas públicas adecuadas. La empresa, el trabajo duro, la habilidad de detectar y utilizar las oportunidades económicas, son extensas en una población que es china en un 98 por ciento, que está concentrada determinadamente en ganar dinero día y noche. Muchos son inmigrantes que trajeron habilidades y empresa más que nada de China, especialmente de Shanghai, el olvidado lugar de habilidad y empresa ubicado en el centro de China. Las políticas enfatizadas por Rabushka son el conservadurismo fiscal; los impuestos bajos; el cobro de precios de mercado por ciertos servicios gubernamentales; la política liberal de inmigración, al menos hasta hace poco; el libre comercio en ambas direcciones; el movimiento sin restricciones del capital entrando y saliendo del país; la participación mínima del gobierno en la vida comercial, incluyendo la resistencia a conceder privilegios a los intereses seccionales. No hay incentivos especiales o barreras a la inversión extranjera, no hay insistencia en la participación local de las empresas extranjeras. Tampoco hay feriados de impuestos o cualquier otras concesiones especiales para la inversión extranjera, pero de igual manera no hay restricciones por sobre el retiro de capital o sobre la remisión de ganancias. Estas políticas liberales, notablemente la libertad para retirar el capital, fueron diseñadas para fomentar el flujo entrante del capital y la empresa productiva, lo cual de hecho lo lograron.”

La salida de la pobreza nunca ha estado en un Estado con gobierno pesado. Siempre ha sido “a pesar del gobierno”. Lo subrayado es la salida a la pobreza. La Reforma Fiscal debe ir a concentrar el gobierno en esos deberes esenciales: seguridad jurídica, certeza en el castigo al transgresor y no intervención en las esferas privadas.

Mario E. Archila M.

Las necesidades del Estado

Este chiste lo compartió conmigo un colega, Roberto García. Se los dejo.

¿¿¿¿NOÉ CHAPÍN???

El Señor le habló a Noé Chapín y le dijo: “Dentro de 6 meses haré llover 4 días y 4 noches, que el Mitch o el Stan no serán nada, y esta calamidad se llamara Agatha. Pero quiero salvar a los hombres buenos y a 2 animales de cada especie, por lo que te ordeno construir una arca”. Noé no atinaba a decir nada porque estaba de cruda, pero…

Pasaron los 6 meses, el cielo se nubló de golpe y el diluvio comenzó. El Señor se asomó entre los negros nubarrones y pudo ver a Noé llorando en el patio de su casa….. Y no vio ninguna arca!!!!!! Sólo unos pedazos de madera, láminas y cartón.

¿Dónde está el arca, Noé?” preguntó Dios. Noé respondió: Perdóname, pero no pude hacerla. Ya había comenzado cuando me cayó la Muni, me pidieron la licencia para construir planos, estudio de impacto ambiental, etc. Para tramitar la Licencia me pidieron mi NIT y en la SAT no me inscribieron como pequeño contribuyente, porque dijeron que la construcción del Arca estaba sujeta la ISR, IVA, ISO, IEETAP, Impuesto de Importación, exportación, Circulación y especulación, además del diezmo para Cohesión Social de Doña Sandra Torres.

Ya con mi NIT, fui a hacer dos horas de cola de nuevo a la MUNI, cuando por fin llegué a la ventanilla, no le dieron trámite a mi solicitud, porque no había pagado mi boleto de ornato y que tenía que tener el Documento de Identificación Personal (D.P.I.), por lo que tuve que ir al Renap 6 veces. Primero, porque no aparecían mis datos, pues el libro estaba deteriorado; segundo, porque cuando llegué, no había sistema; tercero, no me atendieron por no ser el mes de mi cumpleaños; cuarto, porque mi certificado de nacimiento tenía fecha de hace más de 6 meses; quinto, porque no llevaba mi certificación de matrimonio; y sexto, porque era la hora de la refac de los empleados y no me pude esperar tanto tiempo ese día…

En resumen, me llevó un mes cumplir con todo lo que me requirieron. Y entre mordidas y gastos se me fue la mitad del presupuesto. Comencé de nuevo y los vecinos se quejaron de que yo estaba construyendo el arca en una zona residencial, por lo que me fui a los Jardines Colgantes del Incienso a construirla. Allí tuve, que pagarle los impuestos a los mareros. El problema no terminó allí, fui al Ministerio del Medio Ambiente, allí al chilazo luego de una buena mordida me aprobaron el estudio de impacto ambiental. Pero cuando supieron que solo metería al arca a una pareja de animales, la Sociedad Protectora de Animales se puso al brinco, al igual que el Patronato del Zoo la Aurora y requirió que metiera a los de ellos, incluidos dos burros y una yegua mansa y todos los chuchos callejeros.

LA UNE me exigía que el Arca fuera pintada con sus colores y con una foto del Presidente Colom de ambos lados. Así como van aparecer en los “Transa-buses”, pero al ver el avance del arca, pensó que era una cárcel de máxima seguridad, querían que la prestara para meter a los cholos junto a los paisas, narcos, Zetas, Exes, etc, se formo un motín se mataron entre todos animales, destruyeron lo poco que había Construido”.

Al oír esto Dios, lloro y el cielo empezó a despejarse. Salió el Sol y un arco iris iluminó el firmamento. Qué quiere decir esto, Señor: ¿Que ya no vas a destruir la Tierra y Guatemala?”. “¡No!”, respondió una voz entre las nubes- “…YA EL GOBIERNO DE ALVARO COLOM, SE ESTA ENCARGANDO DE ESO!!!!!

¿Les gustó?

Saludos,

Mario E. Archila M.

Respecto a la revisión histórica

Tomamos prestado el blog de Luis Figueroa en una pequeña tertulia con Carlos Fajardo. Él tiene una visión, yo otra. Acá aclaro un poco de esa visión, para que comprendamos el error que comete Carlos cuando dice: “Posiblemente, y en eso caemos ya en elucubraciones, cuando las masas campesinas hayan desaparecido por completo, subsumidas en el proletariado agrícola o industrial, sea cuando comience el segundo round: la lucha por el poder del estado por el proletariado contra la ya bien definida clase dominante. 200 años mínimo de lucha por delante

El ideal libertario no es la que se ha aplicado en los últimos 50 años… Ni en los últimos 150… es más, en Guatemala nunca se ha aplicado. Eso estamos tratando de hacer unos pocos. Bien incomprendidos, pues se cree que ser libertario o liberal clásico, es algo que ya se “probó” en Guatemala. Vea que no.

En Guatemala, seguro, desde tiempos de Justo Rufino Barrios, hemos tenido aplicación de políticas, pensamiento y conductas de la “Ilustración Francesa”, que derivan en el chirmol que somos hoy en Guatemala. Así tenemos que de dichos los orígenes filosóficos que le comento, surgen:

A) el positivismo, especial trascedencia, el jurídico. Estas corrientes fundamentan a los Nazis y Franquistas, entre otros… ah, sí y los Fascistas.
B) la dialéctica y las escuelas de Hegel y Marx, con su desarrollo en la práctica del leninismo y castrismo.
C) el mercantilismo, con sus intervenciones en toda Latinoamérica y en Guatemala, desde 1871, con la reforma “liberal” -francesa- de Miguel García Granados y Justo Rufino Barrios, la cual pasa por Carrera y Ubico. No muere allí y se revive en los gobiernos militares de 1955 a 1985. Algo modernizado lo encontramos en el gobierno de Álvaro Arzú y la tendencia del FRG liderada por el General Ríos Montt.
D) La socialdemocracia, que es un punto medio entre mercantilismo y socialismo, con expresiones en todas las actuales democracias latinoamericanas. Vinicio Cerezo y versiones light como Serrano Elías, a versiones más “duras” en Portillo y Colom, en Guatemala; Evo, Correa, Lula y Chavez, por citar algunos más.

Se dice que los libertarios abogamos por la “autoregulación” como milagro del cielo. Bueno, sí, pero realmente no es que todo se “autoregula” porque a uno se le ocurre…

Puede ser que no nos entiendan, quizás por un problema comunicacional, en una parte y por otra, por el error doctrinal que ha copado a nuestro sistema educativo, gracias a la bendita “Ilustración Francesa”. Recuerde que la “Avenida de la Reforma”, la hicieron los liberales en 1870’s para que se pareciera a los Campos Elíseos de París… hasta eso copiamos.

La autoregulación la interpretan los que no les gusta el término, como que se propone “anarquía” y “nada de Estado”. Pero no, lo único que se propone es un Estado que realmente haga lo que tiene que hacer, al que se le amarren las manos para que no puedan andar por allí haciendo piñata los recursos. Combatir la delincuencia viene de “cumplir los contratos y acuerdos voluntarios”, “proteger lo que es de cada cual” y “la vida” de cada cual. Para ello se necesita un Organismo Judicial realmente operante, fuerte, rápido. Ese costo del Estado es el que menos se paga. Todo se va en la fiesta navideña de los “gorrones”, o como técnicamente se llama a los gorrones: Buscadores de Rentas o Rentseakers.

El positivismo y la Ilustración como tal, crean un marco legal. Lo malo es que cualquier marco legal crea incentivos. Muchos “Revolucionarios de Izquierda”, correctamente perciben que los incentivos de los últimos 50 años -de los últimos 150 te diría yo- están colocados en lo que no queremos. Eso sí, se equivocan al pretender achacarle ese error a los libertarios. Que Don Justo y Don Miguel se hayan llamado “liberales”, nada tiene que ver con los libertarios, liberales clásicos y seguidores de la escuela austriaca, pues eso “liberales” Rufinianos y Garcianos, son “franceses”, no escoceses.

¿Quiere ver una Guatemala sin pobreza? Haga lo contrario que se ha hecho desde Justo Rufino Barrios. ¿Quiere ver una Guatemala próspera? No vea en Guatemala una lucha de clases o grupos, pues la lucha sólo es una metáfora colectivizadora que no es real. En el mundo real, no hay tal lucha.

El Estado no necesita “hacer” más que garantizar seguridad y justicia. Después cada cual puede salir adelante.

Se requiere confianza en la sociedad y la confianza se alcanza cuando hay certeza y puede predecirse la conducta de cada uno. ¿Con un sistema judicial débil y un sistema político que responde a intereses no ha derechos, puede predecirse? Seguro que no.

Mario E. Archila M.

Haga una rica langosta: ley de extinción de dominio

Tengo un montón de cosas más importantes, en mi vida, pero esto es importante para el país.

La famosa ley de extinción del dominio, como dice LuisFi, es una “wizachada”. Ni modo. Quiere leer la ley. Vaya al sitio del Congreso. Acá está el link: http://www.congreso.gob.gt/archivos/iniciativas/registro4021.pdf

Eso es claro para los que entendemos un poquito de “debido proceso”, “protección constitucional”, “presunción de inocencia” y demás.

No es una cosa de persigamos a los malos y hagamos todo lo malo que podamos con ellos. ¡No! Es una cosa de principios.

En este blog he discutido sobre cuáles son los orígenes de ciertos principios y su aplicación en el derecho Tributario. El Constitucionalismo entero es el resultado de una lucha de siglos por limitar y determinar el límite al ejercicio del poder.

¿Sabe cómo se hace la mejor langosta? Se toma viva y se calienta el agua, hasta que esté cocida. Aderece a su gusto el agua, antes de calentar. De la misma manera se pierde la libertad y el límite que tantos siglos ha costado.

Las cosas no tienen derechos. Siempre las tienen las personas.

Esta ley pretende que las cosas tengan la “sanción”, no “las personas”, quienes seguirán siendo “inocentes”. ¡Hágame el favor!

Si le quitan su casa porque dicen que la cosa es “presuntamente de origen ilícita”, hace que usted sea “sancionado”, sin juicio. Si no, ¿explíqueme cómo le quitaron algo que es suyo, sin haberlo condenado? ¿Qué pasa si resulta que usted es inocente dentro de cuatro años? Esto es la zanahoria para aderezar la langosta.

Acá está la cebolla: Es imposible pensar que las “cosas” tengan derechos. Pregúntele a su computadora si firmó con usted un contrato de servicios profesionales, si siente apropiada la compensación… Es “SU computadora”.

Mire el ajo y albahaca: Se pierde el derecho de propiedad sobre bienes “de procedencia lícita, pero que hayan sido utilizados o destinados a ocultar o mezclar bienes de ilícita procedencia”… lo que quiere decir que si usted tiene locales comerciales o una casa y la da en “arrendamiento” a alguien, que resulta que lo acusan de los delitos que están allí, le quitan su casa o local.

Mariano Rayo me dirá: “Es que hay un procedimiento”, pero son babosadas, disculpen, porque la Constitución dice claramente que nadie es culpable, mientras no se haya probado lo contrario en un tribunal (principio formal) y para ello debe ser citado, oído y vencido (principio material). El procedimiento expedito y con apelación -ahora- en 48 horas, es ridícula, pues busque y prepare su prueba en 48 horas, cuando no ha sido citado más que para que le informen que su casa ya no es suya. Y es más, le informen al delincuente presunto que vivía allí, cuando va camino al preventivo.

El debido proceso material implica, definitivamente, que usted y sus cosas, son inocentes, hasta que les prueben lo contrario, no “independientemente” de la sentencia penal. Allí le va el cilantro.

Un poco de picante, le recomiendo chiltepe o chile piquín: mientras se discute, vea usted dónde vive, porque los bienes ya están en poder del Estado. El Fiscal, no el juez, llevan el procedimiento y el juez, sólo lo “aprueba”. Usted puede alegar, pero no le dan los bienes. Es decir que usted es culpable desde el inicio. “No es la cosa”, gritan en el Congreso… Así como muchas otras cosas que no entienden.

Esto es cuestión de principios. Lo que tiene plumas, camina como pato y hace “cuac cuac” sin producir eco, es un PATO.

Sirva en un plato con salsa de mantequilla, adornado con perejil colocho.

Cambiarle el contenido a las palabras es algo de lo que aquella novela de George Orwell se encargó de explicarnos llevaría a la sociedad a un régimen totalitario sin salida.

Además, si leyó la noticia de arriba, resulta que a puerta cerrada lo que los congresistas quieren es que a los funcionarios no les aplique la “presunción de culpa”… Es el poquito de sal que nos faltaba.

La langosta perfecta. ¿No cree?

Mario E. Archila

Lo que hay de nuevo 1

Uff! Título que le pongo para complicarme la vida.

Vamos a empezar con una noticia de Siglo XXI que me llamó mucho la atención:

En la noticia se habla del concepto de impuestos “redistributivos” y sus efectos. Se ha hablado mucho de los famosos programas sociales del gobierno de Guatemala. Los más controversiales son Mi familia Progresa y Bolsas solidarias. El diario en mención dice: ”

Pese a la vulnerabilidad, la familia de Álex no forma parte de los 8,440 beneficiarios de la Bolsa Solidaria Rural Temporal, la cual busca ayudar a las familias de los municipios priorizados que viven en comunidades con alto y muy alto riesgo de inseguridad alimentaria.

El programa consiste en la entrega de 1 quintal de maíz, 1 arroba de frijol y 2 litros de aceite vegetal comestible, durante tres meses, que coincide con el término de la siembra y el inicio de la cosecha de granos básicos. Así se explica en un informe de rendición de cuentas del Consejo de Cohesión Social.” (puede leer la noticia acá).

¿Qué tiene esto de importante? Bien, si lee toda la noticia verá cómo la comunidad se queja de la falta de ayuda y clama por ella al gobierno. Los entes burocráticos no asisten a 4 aldeas de Zacapa que representan riesgo alimentario, que ya han sido ubicadas. Las excusas no son importantes, pues el problema es de fondo.

1. No corresponde al gobierno salvar la crisis alimentaria. Es cuestión de generación de más riqueza en el país, para lo que los gobiernos no son el vehículo.

2. La repartición, aunque tengan excusas, obedece a intereses particulares de quienes toman las decisiones: los burócratas. Siempre habrá alguien a quien dejan fuera. No estoy diciendo acá que en este caso particular los intereses sean oscuros y poco nobles -eso júzguelo usted-, simplemente digo que siempre habrá esos criterios. En algunos casos será por razones políticas, por buscar el voto, por quedar bien con algún proveedor, etc.

3. Las necesidades del ser humano son siempre ilimitadas, pero igualmente, la actividad del ser humano es ilimitada. En estas situaciones hay mucha gente dispuesta a ayudar, siempre que el aparato estatal no esté drenando recursos de fines que son netamente privados: caridad, beneficencia y generación de riqueza, para usarlos con fines particulares y hasta políticos. Ese riesgo siempre estará, principalmente en un Estado cuasifallido que no podrá controlar la corrupción, salvo que atienda las verdaderas necesidades del Estado.

Esas necesidades del Estado a ser cubiertas -porque es la esencia del Estado moderno- son: justicia, seguridad, relaciones diplomáticas y obras públicas. A eso debe referirse el artículo 239 de la Constitución cuando establece que los tributos deben ser decretados para cubrir las necesidades del Estado.

No se pierda, utilizar los impuestos con fines redistributivos no salvará a nadie que esté en el punto más bajo de la escala de riqueza. Dejemos eso a la actividad bondadosa de los agentes sociales adecuados. A ellos que no pueden coercitivamente cobrar para conseguir el dinero, por lo que usarán el mismo en la forma más eficiente posible y tratarán de dar solución a largo plazo en las comunidades más necesitadas. ¿Quiere ejemplos? Hay muchísimos. Busque programas de esos en el mundo. Empiece con Soros.

Mario E. Archila

Somos humanos, somos iguales

¿Es usted igual a su vecino? ¿Es usted igual a su pareja?

Basta una pequeña observación para darse cuenta que sí y no. Entre los seres humanos existen grandes similitudes. Es como ver dos leones o dos tigres. Morfológicamente son iguales. Es muy difícil diferenciar uno del otro si no se está entrenado. Los seres humanos nos vemos así para los animales. TODOS iguales.

Con una simple observación podemos también establecer las diferencias. Hombres y mujeres son morfológicamente distintos. Nadie puede negar eso. Los rubios son distintos a los morenos. Los altos son distintos a los bajos. Etcétera.

Innegablemente todos tenemos diferencias externas. Mucho más, las tenemos internamente. El IQ de cada persona es distinta. El temperamento también. La personalidad se manifiesta en cada uno de manera distinta. Las habilidades, debilidades, virtudes y defectos nos hacen únicos. Lo que logramos en la vida, como relaciones interpersonales, logros laborales, capacidades físicas o deportivas, resultados intelectuales… todo es distinto de uno a otro ser humano. Eso es lo natural.

Es por ello que el Derecho toma las  semejanzas para legislar a partir de ellas y toma las diferencias para respetarlas.

En el Derecho Tributario se gestan dos principios que buscan hacer compatibles las diferencias y las semejanzas del ser humano:

1. Generalidad;

2. Igualdad.

Antes de explicarlos en detalle, debemos reconocer que estos principios tributarios se derivan del principio básico de igualdad ante la ley.

La igualdad ante la ley parte de la declaración de independencia de los Estados Unidos -en el mundo moderno- cuando se dice: “Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad.”

El principio de igualdad ante la ley es por tanto, uno de esos derechos inalienables. Es un derecho por el simple hecho de ser humano. De allí derivan las consecuencias necesarias: la ley debe tratar a todos los seres humanos de igual manera. Es un medio, pues el resultado: LA BÚSQUEDA DE LA PROPIA FELICIDAD, es un derecho inalienable e IGUAL para todos los seres humanos. El resultado de esa búsqueda será distinto para cada uno.

A través de la historia, sin embargo, se ha distorsionado dicho principio. Siga leyendo.

La generalidad es entonces un medio para lograr que el ser humano no pueda evadir el cumplimiento de la ley por razones externas a su naturaleza. Antes de la instauración del principio, si bien todos éramos “humanos”, no todos éramos “iguales” y por tanto, las leyes no eran “generales”. Los nobles, clérigos, militares y otras “categorías”, tenían normas especiales o bien no se les aplicaban las normas que se aplicaban a los demás.

Fotografía en Wikipedia de una Guillotina

La generalidad es quizás uno de los pocos frutos reales y positivos de la Revolución Francesa -como principio, no en la práctica de dicha época. En ese momento -1789- se buscó abolir todos los privilegios que la nobleza tenía. En principio -como dije- ésa era la idea. En la práctica fue simplemente una excusa para seguir la recomendación de la Asamblea por moción del Dr. Joseph Ignace Guillotin, “…a fin de que la pena de muerte fuera igual para todos, sin distinción de rangos ni clase social. En efecto, hasta entonces sólo los miembros de la aristocracia tenían el privilegio de ser ajusticiados sin agonía: eran decapitados con una espada o un hacha. En un principio, Marat había apodado la máquina Louison oLouisette (diminutivo femenino del apellido Louis)“.

El origen algo espeluznante del principio de generalidad se extendería luego a nuevos horizontes. Se abolieron en nombre de la generalidad exenciones para nobles, cleros, gremios y otros. Ahora prevalece el principio de que “todos los seres humanos” deben contribuir al sostenimiento del Estado en iguales condiciones.

Esto empalma ambos principios. La generalidad es la sombrilla. Todos debemos colaborar. La igualdad es el matiz.

Guatemala recoge el principio de generalidad tributaria en el artículo 135:

ARTICULO 135.- Deberes y derechos cívicos. Son derechos y deberes de los guatemaltecos, además de los consignados en otras normas de la Constitución y leyes de la República, los siguientes:

a) Servir y defender a la Patria;

b) Cumplir y velar, porque se cumpla la Constitución de la República;

c) Trabajar por el desarrollo cívico, cultural, moral, económico y social de los guatemaltecos;

d) Contribuir a los gastos públicos, en la forma prescrita por la ley;

e) Obedecer las leyes;

f) Guardar el debido respeto a las autoridades; y

g) Prestar servicio militar y social, de acuerdo con la ley.

La igualdad la tenemos en el artículo 4:

ARTICULO 4o.- Libertad e igualdad. En Guatemala todos los seres humanos son libres e iguales en dignidad y derechos. El hombre y la mujer, cualquiera que sea su estado civil, tienen iguales oportunidades y responsabilidades. Ninguna persona puede ser sometida a servidumbre ni a otra condición que menoscabe su dignidad. Los seres humanos deben guardar conducta fraternal entre sí.

La igualdad es un medio. Iguales derechos para los seres humanos. Iguales obligaciones. El Derecho, sin embargo, busca la justicia, de manera que la igualdad a raja tablas podría resultar en una injusticia bárbara. Por ello la igualdad se matiza para que en cada situación particular, el sujeto pueda atender a sus obligaciones dentro de categorías razonables. La igualdad como un medio es lo Jurídico. Busca iguales cargas a misma -igual- capacidad de contribuir. No es una igualdad “categorizada” de derechos, sino una igualdad matizada, ajustada -por la equidad y justicia- en cuanto a las cargas u obligaciones. Hablaré en un artículo futuro de esta igualdad como medio más a detalle. El Derecho busca entonces, proteger a los seres humanos en su calidad de seres humanos. Atenúa las cargas conforme a la justicia, pero trata igual a todos los que están en iguales circunstancias.

La igualdad no es un fin del Derecho, pues sería antinatural. Empezaba el artículo diciendo que “Sí y No”. Somos iguales como seres humanos, no así en los detalles o particularidades que nos hacen “individuos únicos e irrepetibles”. La ley no puede buscar que todos seamos iguales en los detalles. Tampoco puede pretender la ley que seamos iguales en los resultados externos que obtenemos. No puede la ley limitar la cantidad de éxito financiero que obtengo gracias a mis habilidades. No puede la ley impedir la felicidad conyugal de quien se aplica a la relación de pareja. No puede la ley limitar la posibilidad de una idea que se le ocurre a X y no a Y. Todos esos resultados son parte de la búsqueda de la felicidad.

Si la ley estableciera que usted debe entregar todo aquello por encima a una cierta cantidad -imaginemos- Q36,000.00 al Estado, para que TODOS seamos IGUALES en ingresos, se generaría una gran injusticia. La ley es por tanto un medio para mantener la igualdad como seres humanos. Esa igualdad natural. No es, ni puede ser, un mecanismo para buscar una igualdad externa.

Tributariamente, la igualdad implica que se miden ciertos parámetros reconocidos como “capacidad contributiva o de pago”. A igual capacidad de pago, igual carga tributaria. La generalidad implica que todos deben contribuir al gasto público. Los límites a la generalidad están dados por razones de capacidad de pago: las exenciones sólo pueden existir por razones de falta de capacidad de pago. No son admisibles las exenciones por actividad, región, raza, credo, clase social u otras. La igualdad se logra, cuando las capacidades de pago agrupadas en categorías razonables, sufren la misma carga impositiva. Tributariamente no es aceptable que se busque igualar la capacidad de pago después de impuestos, sino que se parte de la capacidad de pago, para establecer la carga impositiva.

Disfrute su calidad de ser humano. Disfrute su igualdad como ser humano. Celebre las diferencias.