Reformas y reformas

Se habla de la necesidad de reformas y fortalecer SAT. 

Estoy de acuerdo en el concepto, no en la propuesta. Creo que debe analizarse de firma integral toda la legislación tributaria y resolver el problema fiscal antes de hacer propuestas. ¿A qué me refiero? 

  1. El acceso a las cuentas bancarias no es necesario. Si SAT utilizara el método “sobre base presunta” de manera correcta y apropiada, podría evitarse el requerimiento de información bancaria utilizando el método y estableciendo una presunción en contra del contribuyente, lo que obligaría al contribuyente a presentar pruebas de haber determinado correctamente sus impuestos. Sin embargo, para la administración actualmente, no responder un requerimiento da lugar a iniciar procesos sancionatorios -penales- en lugar de ser una oportunidad de utilizar el método de la presunción. 
  2. Es un error haber modificado las funciones del Directorio en el año 2012. Ahora quieren hacer un tribunal técnico para resolver recursos. Lo malo es que pretenden que los “jueces” duren 3 y 4 años en el cargo, sin posibilidad de reelección. Eso es fatal para un órgano técnico que debe resolver imparcialmente y sentar criterios obligatorios. 
  3. No hay ningún esfuerzo por simplificar los tributos. Somos un país con grandes deficiencias de educación, de ingreso per cápita, de acceso a tecnología, de acceso a banca y aún así, nuestros tributos están diseñados como si fueran para primer mundo… 
  4. Falta eliminar barreras de acceso a la formalidad. Eliminar costos ocultos y costos de cumplimiento. De eso, la reforma, nada. Muchos de esos costos son creados por la propia SAT que se inventa requisitos y no toma en cuenta que sus procesos deben ser establecidos teniendo en cuenta que debe atender a más de 6 millones de personas, como clientes queridos y no como delincuentes en potencia… Que en todo caso la presunción de delincuencia pesa sobre otros…

Lastimosamente los funcionarios de gobierno se enfocan en el problema de dinero en caja, no en el problema fiscal que han creado por presupuestos inflados, corrupción, falta de transparencia y falta de controles que han tenido. 

Ojalá que se analice de manera integral la reforma a realizar. Mientras tanto, quw la transparencia se manifieste en los días de CICIG. 
Mario E. Archila M. 

La SAT y su directorio

¿Sabe usted para qué sirve el Directorio de SAT?
Es un pregunta vital. Va de la mano con la pregunta de si usted sabe para qué sirve SAT verdaderamente, pues no es un brazo de la Inquisición que lo condenará por hereje confiese o no. Así la manejan, aunque no es así…
SAT es un ente del estatal que debe ser tratado con mucho cuidado y mucho criterio técnico. En la actualidad, SAT se dedica a perseguir a quienes ya pagan, haciendo mucho más caro al cumplido que al incumplido hacer negocios.
Esto significa, en buen español, que hay un error en la gestión y priorización de los esfuerzos de SAT. Dejemos la idea de que exista corrupción dentro de SAT. Cambios simples pueden permitir que la gestión sea mucho más amigable para los cumplidores y para aquellos que quieren iniciar actividades en el mercado legal.
Estamos ya en el siglo XXI, pero las cabezas de SAT siguen pensando que el mundo es de papel y hojas de 14 columnas.
¿Me ayuda a cambiarlo?

Mario E. Archila

Reingeniería en SAT… ¿o cambio de paradigma de la política fiscal?

Ayer 6 de enero de 2015 tuve el gusto de ser invitado a Canal Antigua para hablar de la Superintendencia de Administración Tributaria y su fallo de llegar a la meta de recaudación. Decía en la entrevista que el problema es que requerimos un cambio de paradigma en cuanto a todo el tema fiscal.

Hoy, además, me levanto con la noticia que el Ministerio de Finanzas Públicas le adeuda a SAT parte de su 2 % de comisión sobre lo recaudado y que eso debilita a SAT. Vea la noticia acá.  La noticia, sin embargo, no es necesariamente una sorpresa. Confirma algunas sospechas que tengo sobre el manejo de los asuntos tributarios que este gobierno quiere hacer desde que tomó posesión. Entre ellos, convertir a SAT en un ente represor y mecanismo para presionar a enemigos o estorbos para algunos fines… como la propia competencia comercial que pueda existir.

Veamos algunas acciones que indican que vamos por mal camino. Primero, de política tributaria:

1. Los decretos 4-2012 y 10-2012 en cuanto a las facultades legales dadas a SAT. Se deja de estar en un campo de “derecho tributario” para legalizar un “terrorismo fiscal”. El paradigma tras las reformas en estos decretos es que el contribuyente es un ladrón. Se dan facultades para que SAT “muerda y presione” más duro -eufemismo para menos legal- al contribuyente que ya paga.

2. No hay ningún esfuerzo por incorporar nuevos contribuyentes en esas reformas.

3. El 10-2012 elimina la planilla del IVA y reduce la tasa impositiva de las personas individuales a niveles bajísimos. El ISR corporativo sube por subida de tasas y restricción de gasto, no por facilitación y el de personas crea un incentivo negativo a la tributación, pues evita que los contribuyentes individuales sean fiscalizadores de otros contribuyentes. La planilla del IVA lograba ese efecto. Se logra ver así una baja en la recaudación del IVA y en la facturación en general.

4. Crea, el 10-2012, una ley de aduanas inoperante, abusiva, discrecional e infuncional. Tanto que tuvo que ser reformada en su totalidad por otra no menos abusiva y discrecional. ¿Qué efectos tiene esto? Facilita el contrabando “por aduana”. Efecto que el cruce de información de importaciones Banguat y SAT deja ver claramente.

5. Crece el mercado informal o bien se consolida. Al no existir la presión de contribuyentes requiriendo facturas, se fomenta el mercado informal, lo cual, a su vez, facilita la comercialización de bienes contrabandeados.

6. Creación de procedimientos antojadizos en ventanillas de la propia SAT que hacen altamente oneroso trasladarse a la formalidad.

7. Creación de un Impuesto Sobre la Renta que requiere convenios internacionales para funcionar, así como altos costos de asesoramiento profesional para intentar cumplir correctamente con él. Eleva el costo de cumplimiento y eso, obviamente, evita la incorporación de nuevos contribuyentes. Le permite a los grandes contribuyentes, quienes pagan más del 80% de la tributación y son unos 3000 contribuyentes, ser los únicos con capacidades económicas de funcionar legalmente en el país.

8. Se incorporaron reformas que desnaturalizan la función del Directorio de SAT. Deja de ser un ente técnico para convertirse en un instrumento de recaudación. Ya estamos empezando a ver el inicio de la remoción de directores y lo que puede ser un peligro: la elección de nuevos con las mismas agendas de los otros funcionarios que hemos visto se han elegido bajo este gobierno.

Es así que no es un “fortalecimiento de SAT” lo que se necesita, sino un cambio de paradigma que implique:

1. Simplificación del sistema.

2. Abaratamiento de los costos de cumplimiento. Menos trámites, menos requisitos, menos desconfianza hacia el contribuyente.

3. Hacer gasto público únicamente en 2 ó 3 funciones indispensables; hacer el gasto transparente y eliminar la percepción de corrupción.

4. Dejar de pretender contratar a compañías extranjeras. Nuestra SAT es la administración tributaria más cara de Latinoamérica, o por lo menos de las más caras. Encarecer el funcionamiento no puede ser la solución.

5. Otorgarle verdadera independencia a SAT y dotarle de un cuerpo rector técnico o bien obligarle a seguir criterios judiciales que eviten discutir por siempre lo mismo.

6. Dejar de pretender tener leyes tributarias de países con economías desarrolladas y amplias y pudientes clases medias, para voltear a ver modelos fiscales-tributarios de países que estuvieron quebrados y lograron fomentar crecimiento de sus clases medias y eficiencias en sus recaudaciones.

 

Sin eso, no veo bien el 2015 para los contribuyentes…

 

Mario E. Archila M. 

La belleza de la ilegalidad

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No puede ser, me dije, que sea cierto que debo responder a tan bellas preguntas antes de llenar mi declaración de impuestos.
Resulta que eso es una violación legal evidente. Vea que no puede sujetarse a requisitos que no están en ley. La Constitución obliga a que la función pública se ejerza conforme a la ley. El pago de impuestos se basa en lo que establece cada una de las leyes y ninguna dice que primero hay que obligar al contribuyente a responder preguntas. Más que todo esas preguntas absurdas.
Es ya terrorismo fiscal. Definamos que la administración tributaria debe ser un ente técnico, profesional y sujeto a la ley. Con estas actitudes, se coloca del lado, si bien nos va, de los talacheros, si no es que de los mareros.
Es imposible de creer que alguien dentro de SAT haya aprobado incluir tremenda tontería y sujetar el poder ingresar al formulario de Declaraguate sin responder antes esas preguntas.
¿Busca SAT darle valor a esas declaraciones? ¿Con base en qué? ¿Cómo pago sin responder a ellas? ¿Qué pretende SAT colocando eso?

Llegamos a un punto en el que vemos que las presiones psicológicas, de atemorizar al contribuyente están siendo utilizadas. En el fondo, los ajustes y los criterios dan pena. Discutimos cosas por desconocimiento y ahora creo que por mala fe…
Espero que nadie tome acciones contra los funcionarios de SAT, sino que den marcha atrás y diseñen los formularios conforme a la Ley y el Derecho.

Mario E. Archila M..