Las calles de la ciudad son las rutas legítimas para que usted llegue a su destino.
Evitar choques absurdos, que sucederían si cada uno decide circular del lado que mejor le parezca. Imagínese lo que sería que sale de su casa y se conduce en algún tipo de vehículo, pero debe usted decidir si va por la derecha o la izquierda. Imagínese si no hubiera calles.
Bien el trazado representa el entramado constitucional. Le dice cuáles son las calles -el ámbito que usted puede utilizar para circular- reserva el interior de su casa -su intimidad- y establece hacia dónde puede ir -el sistema de gobierno y modelo económico.
No hay pierde. Debe existir dicho entramado, dicho trazado, para poder llegar a un destino.
Las discusiones políticas se dan en cuanto al ancho de la calle y el destino de las mismas, en algunos casos también, se discute quién hace la calle -autoregulación o ley estatal- o quien debe sancionar las infracciones -arbitraje o juzgados estatales.
Innegablemente una red de caminos, calles y carreteras es necesario para todos los individuos para que puedan sobrevivir. Nadie discute eso, salvo los anarquistas, pero ya imaginamos salir de casa sin que existan dichas calles.
Escoja el destino y el vehículo que mejor le parezca. Lo usaremos en breve para definir estado de derecho y sus virtudes y violaciones.

Lo espero.

Mario E. Archila