La tributación en Guatemala debe regirse por principios básicos que el mundo ha forjado a lo largo de la historia.

No obstante existe una discusión ideológica que enaltece los ánimos sin permitir dilucidar la verdad.

Hay conceptos que son el caballito de batalla para lograr elevar la tributación. Se centran en tocar el corazón de todos para volver a los contribuyentes unos ciudadanos que ejerzan la “caridad”, “solidaridad”, “responsabilidad social” y otros…

Sin embargo, y acá deja de hablar el abogado para darle paso al estudioso de los valores.

El concepto primordial para el ejercicio de los valores es el de libertad. La libertad implica la posibilidad de hacer o dejar de hacer. La posibilidad de escoger una forma u otra de satisfacer las necesidades, inclinaciones, gustos y hasta caprichos. La libertad implica una decisión individual, sin intromisión ni coerción de ninguna persona o ente. De tal manera que cualquier valor que ejerza en mi vida, cualquier valor que usted hace suyo, lo será únicamente cuando existe esa libertad por la cual usted ha escogido cumplir o no.
El nivel de tributación en un país está atado al costo de vivir en sociedad. No a la caridad de las personas, pues las personas serán caritativas únicamente cuando no están sujetas a sanciones. Si hay una sanción se está frente a un instrumento coercitivo. La coerción anula el ejercicio de un valor. De esa cuenta no se puede pretender que la gente pague impuestos porque es “caritativa” o “solidaria”. Paga porque debe.
En la Constitución de Guatemala se incorporó el mandato-limitación al Congreso de establecer tributos conforme a las necesidades del Estado.
Para determinar dichas necesidades no podemos más que observar lo que los ciudadanos que pagan consideran necesidades. Esto se encuentra en la recaudación voluntaria. Lo que se recauda sin ejercer la facultad de fiscalizar está en directa correlación con lo que las personas consideran necesidades del Estado.
Si el destino de los recursos tributarios son considerados necesidades importantes, los contribuyentes pagarán. Voluntariamente. Si no hay esa relación, la recaudación caerá.
¿Puede ser esa la razón de la existencia de las grandes porciones de mercado informal en países como Guatemala?