Tanto revuelo por algo que ya existía en la ley.
¿Qué grava el IVA? Pues sencillamente lean el artículo 2 y 3: venta de bienes y prestación de servicios.

¿Qué es una propina? En el concepto real de propina, estamos frente a una gratificación, una liberalidad del comensal por la atención recibida del mesero. No es una remuneración por una prestación personal, pues el mesero no tiene ninguna relación contractual con el comensal. La relación contractual es del mesero y el restaurante.
Ahora bien, si la “propina” es un recargo por servicio, a la usanza de eventos en hoteles o grupos grandes en restaurantes, deja de encuadrar en el concepto de propina explicado arriba y se convierte en una remuneración por esa prestación. Tal como dice el IVA, por lo que estaría gravado.
Esto está así desde 1992, por lo menos.
¿Cambia en algo lo que dice la ley y el reglamento ahora? Realmente no. Siempre se tuvo que incluir en la factura, pagar IVA e ISR sobre los recargos por servicio. La denominación de “propina” no puede ser indicador real de lo que causa el impuesto.
Adicionalmente, la confusión la causa el reglamento, mas no la ley. Es así que una norma reglamentaria no puede venir a incluir hechos generadores que no están en ley. De tal manera el reglamento, si está incluyendo cosas que no están en ley, es nulo. Si simplemente redunda, pues no es más que eso: redundancia.
En este caso, el reglamento sólo puede tener un sentido:
Deberá incluirse en la factura el recargo por servicio, cuando es un recargo hecho por el restaurante, no cuando es una liberalidad del comensal con el mesero.
En el primer caso, obviamente, por los artículos 2 y 3 del IVA, paga IVA y forma parte de la factura y representa, también, un ingreso afecto para efectos del ISR. Por su lado, en el caso de la liberalidad, no es ingreso del restaurante, no forma parte del IVA, pues no está comprendido en los artículos 2 y 3.

Espero que se aclare el asunto y dejen de estar haciendo devuelvo ir cosas que técnicamente pueden ser explicadas.

Mario E. Archila M.