En televisión dije que la medida de aprobar la supuesta reducción del impuesto de circulación era populista, me gané algunas miradas “feas”.
El comentario fue serio.
25% del ISR tiene defectos ya reconocidos en una mesa técnica. Esos errores causan distorsión, pero arreglarlos no causan simpatía ni votos. Generarían certeza jurídica y estabilidad en las inversiones. Eso a la larga, empleos.
El secreto es “a la larga”. El impuesto de circulación hace que ahora todos, ejecutivo y todas las bancadas quieran salir de héroes.
Un par de diputados votaron contra la reforma fiscal. Esos son los únicos que merecen aplausos.
El ejecutivo ya tiene 2 reformas más profundas que merecen ser revisadas. No ha hecho esfuerzo alguno por presentarlos.
Mientras tanto, chapucea el tributo que 70% de la población se ha negado a pagar. Se da abrazo y se aplaude.
Escondido, pasó una innecesaria amnistía.

Pero mientras todos aplauden un descuento que no deja las cosas como estaban el año pasado, alguien se beneficia de pagar 10% menos impuesto que aquel que lo pagó a tiempo y correctamente antes del 2011.

Populista.

Mario E. Archila M.