En el mundo de las prioridades se demuestra quién es qué o mejor dicho qué es quién. Uno no es lo que dice, sino lo que hace, como definición de prioridades. El que trabaja “por sus ideales” demuestre esos ideales con cada acción. La agenda denota qué es importante para ti. Trabajar, la familia, los hobbies, los ideales, todo se refleja en la escogencia diaria sobre el uso de cada minuto. Algunos dirán que eso es posible para algunos pocos, no para todos, pues las circunstancias son distintas, sin embargo se puede lograr. Claro, algunos la tendrán más fácil que otros, como todo en la vida. 

Sugiero que busque el libro “The 4 Hour Workweek” que explica cómo se puede lograr. Muy buenos tips, aunque el punto de estas líneas va más allá. 

Estamos en un momento bastante complicado en lo político. Es un momento en el que no encontramos la salida a los problemas de corrupción. Muchos quieren tener un puesto público, sin embargo, ninguno de ellos presenta planes reales para implementar en el gobierno. Es más de los mismo. 

También estamos ante un nivel de indignación enorme por esa descarada corrupción. Es allí donde la agenda diaria, los actos de cada uno de los candidatos son importantes. 

Podemos establecer una proyección de qué será lo verdaderamente importante para alguien si conocemos su pasado; las decisiones que tomó anteriormente. 

Investiguemos como verdaderos ciudadanos sus lealtades y fidelidades. Candidatos con infidelidades matrimoniales conocidas, por ejemplo, son indicios de falta de lealtad, de falta de visión de largo plazo. Candidatos con acusaciones de “negocios shucos”, con fama de “mordelones”, con actitudes prepotentes o de “humos subidos”, son indicios de autoritarismo; candidatos con aires de grandeza, mesiánicos, son propensos a megalomanía. 

Busque qué han hecho en el pasado; a qué se dedicaron; de qué viven ahora. 

Hagamos nuestro trabajo de ciudadanos sin dejarnos llevar por los discursos, sino que basemos nuestras decisiones en hechos más concretos. 

Mario E. Archila M.