Debo confesar que me atoré de la risa escuchando al presidente diciendo que el impuesto a las líneas telefónicas no debía ser trasladado porque iba sobre las líneas asignadas y no sobre minutos. Me reí mucho.

Era de esperarse que se devolvieran todas las líneas telefónicas que no tenían usuario y que no pagaban nada, pues implicaba 2 cosas:

1. Impuesto al patrimonio. En este caso, un patrimonio que por sí mismo no tiene valor, pues equivale únicamente a la capacidad de colocar ese número telefónico al mercado de minutos.

2. Impuesto adicional a la renta, ya que para cubrirlo, debe generarse renta con la venta de minutos de aire u otros servicios, como internet, mensajitos, televisión por cable.

Y el resultado sería previsible. Si el costo no podía ser diluido en los ingresos que se tienen al mes o bien trasladado directamente al usuario de ese número telefónico, imposible que la decisión racional sea pagar Q30,000,000 mensuales (eso es el dinero que acaban de devolver las compañías telefónicas). Es así que si se lo podían ahorrar, se lo ahorrarían.

En cuanto a la forma en que se concibió el impuesto, vale mencionar que no refleja capacidad de pago por sí mismo. Es como decirle al tendero de la esquina que debe pagar un impuesto porque cada botella de gaseosa que podrá comprarle al camión repartidor, sin importar si las llegue a comprar o las llegue a vender en un futuro.

Los indicadores como inventarios -esto era un inventario de líneas disponibles- los activos, hasta los ingresos, no pueden ser criterios para establecer hechos generadores. Es así como ya lo dijo alguna vez nuestra Corte de Constitucionalidad (y lo dice mucha doctrina) al declarar inconstitucional el impuesto a bebidas que se había establecido a razón de Q1.00 por litro o bien Q1.00 por polvo de refresco para hacer 1 litro. Así que el Toki no tiene impuesto gracias a que la Corte de Constitucionalidad dijo que el “litro” no era una medida de capacidad económica, sino de volumen y que la riqueza se generaba cuando se vendía el “litro” y por tanto no podía gravarse algo que puede ser expectativa de renta…

De tal forma que, por simple análisis racional, vemos que el gobierno previó un ingreso millonario por este impuesto, pero ya ha sido reducido en Q360,000,000 y falta aún ver cuántos usuarios devolverán sus líneas extra cuando les digan que para conservarlas tendrán que cargar por lo menos Q10 y quizás, ya no haya cargas “multiplicadas” para menos de cierta cantidad… Eso bajará un poco más la previsión de recaudación.

Era de esperarse… pero la arrogancia de algunos no tiene medida.

Verdaderamente todavía me sorprenden las declaraciones del presidente y saber que la idea viene del partido de oposición… Imagine lo que viene si ganan.

Mario E. Archila M.