Los intereses en el 10-2012

El 10-2012 es, a mi parecer, un rotundo error de planteamiento desde la perspectiva filosófica y económica. Sabemos que es en él se incorpora un “nuevo” Impuesto Sobre la Renta, entre otras 6 cosas… Si bien, no hay mucha novedad positiva, sí hay una novedad de regulaciones que hacen cumplir con la “tramitología” del impuesto, una tortura. Es decir, aumenta el costo de cumplir. Es así que el Libro I del mentado decreto 10-2012 no es, en el fondo, más que un maquillaje que quiso favorecer a la Administración Tributaria y el Fisco con incorporación de reformas que hacen de complicado a imposible que un gasto sea deducible. Una daga por la espalda.

Dentro del “maquillaje”, se incorporaron reformas a la redacción de ciertos requisitos para los costos deducibles. Uno de ellos, los “intereses”.

¿A qué me refiero? Comparemos los párrafos que contenían la deducibilidad de los intereses:

“ARTICULO 38. Renta Imponible en el régimen optativo previsto en el artículo 72 de esta ley.

Los contribuyentes del impuesto que opten por el régimen establecido en el artículo 72 de esta ley, deberán determinar su renta imponible, deduciendo de su renta bruta, solo los costos y gastos necesarios para producir o conservar la fuente productora de las rentas gravadas, sumando los costos y gastos no deducibles y restando sus rentas exentas. Se consideran costos y gastos necesarios para producir o conservar la fuente productora de rentas gravadas los siguientes:

m) Los intereses sobre créditos y los gastos financieros directamente vinculados con tales créditos, obtenidos en instituciones bancarias, financieras y demás instituciones legalmente autorizadas para operar como tales en el país y que se encuentren sujetas a la vigilancia y supervisión de la Superintendencia de Bancos; los intereses y gastos financieros directamente vinculados con las ofertas públicas de títulos valores inscritos en el Registro del Mercado de Valores y Mercancías; los intereses sobre créditos y los gastos financieros directamente vinculados con tales créditos, obtenidos en Cooperativas de Ahorro y Crédito legalmente constituidas, así como los intereses sobre créditos y gastos financieros directamente vinculados con tales créditos, obtenidos de instituciones bancarias y financieras domiciliadas en el exterior, en todos los casos siempre que dichos créditos sean destinados para la producción de rentas gravadas. El monto deducible por concepto de intereses no podrá exceder al que corresponda a las tasas de interés que aplique la Administración Tributaria a las obligaciones de los contribuyentes caídos en mora.

No constituyen gastos deducibles los intereses que se paguen o acrediten a personas individuales o jurídicas que no se encuentren incluidas en el párrafo anterior. Se exceptúan los intereses que las instituciones bancarias, financieras y demás instituciones legalmente autorizadas para operar como tales en el país y que se encuentren sujetas a la vigilancia y supervisión de la Superintendencia de Bancos y las Cooperativas de Ahorro y Crédito legalmente constituidas, paguen a sus cuenta-habientes e inversionistas, así como los intereses que se paguen a los inversionistas de títulos valores inscritos en el Mercado de Valores y Mercancías, los cuales sí constituyen gastos deducibles.”

El Decreto 26-92 del Congreso establecía que eran “deducibles” “los intereses sobre créditos y gastos financieros directamente vinculados con tales créditos…”:

  1. Obtenidos de instituciones bancarias (y demás) legalmente autorizadas para operar en el país, que se encuentren sujetas a la vigilancia y supervisión de la Superintendencia de Bancos;
  2. Los vinculados con las ofertas públicas de títulos valores inscritos en el Registro del Mercado de Valores y Mercancías;
  3. Los obtenidos en Cooperativas de Ahorro y Crédito legalmente constituidas;
  4. Los obtenidos de instituciones bancarias y financieras domiciliadas en el exterior, en todos los casos siempre que dichos créditos sean destinados para la producción de rentas gravadas;

en todos los casos siempre que dichos créditos sean destinados para la producción de rentas gravadas.

Es así que los intereses deben ser por créditos que sean destinados a la producción de rentas gravadas y obtenidos de esas 4 fuentes descritas. Si no está vinculado “EL CRÉDITO” a PRODUCIR rentas gravadas, no es deducible. Esto quiere decir que el dinero del préstamo se usó para PRODUCIR RENTA

¿Qué cambió?

El artículo 21 del Decreto 10-2012 dice lo siguiente:

“ARTICULO 21. Costos y gastos deducibles.

Se consideran costos y gastos deducibles, siempre que sean útiles, necesarios, pertinentes o indispensables para producir o conservar la fuente productora de rentas gravadas, los siguientes:

16. Los intereses, los diferenciales de precios, cargos por financiamiento o rendimientos que se paguen derivado de: i) instrumentos financieros; ii) la apertura de crédito, el crédito documentario o los préstamos de dinero; iii) la emisión de títulos de crédito; iv) operaciones de reporto; v) el arrendamiento financiero; el factoraje, la titularización de activos o cualquier tipo de operaciones de crédito o de financiamiento. Todos los intereses para ser deducibles deben originarse de operaciones que generen renta gravada al contribuyente y su deducción se establece de acuerdo al artículo referente a la limitación de la deducción de intereses establecida en este libro.”

La variación está en el origen del dinero para pagar los intereses. Acá ya no se requiere que el dinero del crédito se haya utilizado en producir renta, sino que el dinero para PAGAR LOS INTERESES PROVENGA DE OPERACIONES QUE GENEREN RENTA GRAVADA. El uso del dinero del crédito ya no es requisito. Vea que no hay norma alguna que indique nada sobre el uso del crédito…

¿Le parece sorprendente?

 

Mario E. Archila M. 

Invitación al Seminario “Documentos del ISR”

Milagrosamente, SAT no hace más ajustes sostenibles en tribunales. SAT gana un poco menos del 20 % de los casos… Claro, en materia de impuestos no hay milagros, simplemente conocimiento o ignorancia.

El conocimiento, su prevención

El conocimiento es la mejor arma frente al abuso. La prevención, la mejor estrategia financiera. Regálele el conocimiento a su contador, auditor, asesor legal corporativo y gerentes…

Este año 2015 toca que se aplique plenamente el decreto 10-2012 en cuanto al Impuesto Sobre la Renta que contiene. Ya en 2014 empezaron a fiscalizar el año 2013, por lo que quienes sean fiscalizados este año -y en adelante- lo serán bajo esta normativa.

Desgraciadamente, la ley tiene vicios en cuanto a su técnica, redacción y fundamentación filosófica. Otro elemento negativo, desde la perspectiva de costo de cumplimiento, es la falta de criterios judiciales que iluminen la aplicación de las nuevas normas. Eso tardará unos 8 años en llegar…

Sin embargo, debemos imaginar que los criterios legales serán, siempre, los que prevalezcan y deben ser utilizados en la resolución de las dudas tributarias… De eso trata este seminario.

Mientras tanto, podemos interpretar las normas legales y prepararnos lo más apegado a criterios jurisdiccionales análogos basados en normas de las anteriores leyes del ISR, doctrina de las ramas del derecho que ilustran sobre las instituciones a que se refieren las normas legales-tributarias, atendiendo a precedentes.

Contenido

Hay 10 documentos o “grupos” de documentos necesarios para que un gasto sea deducible. Hay 2 requisitos adicionales. Hay 29 gastos deducibles. Hay 19 tipos de gastos definidos como “no deducibles”. Vamos a agrupar cada gasto según su grupo de documentación necesaria.

Para establecer si un gasto es deducible:

  1. Debe estar en definido como gasto deducible;
  2. Debe cumplir con los requisitos para la deducibilidad:
    1. De fondo
    2. De forma
  3. Debe cumplir con la documentación para que el gasto sea deducible.
  4. No debe estar en el listado de gastos no deducibles.

Del seminario

4 horas efectivas. De la ley al documento al requerimiento de información. Todo en un sólo seminario.
18 de marzo de 2015 de 8 am a 12:30pm, Auditorio Cancuen del Grand Tikal Futura Hotel.
Inversión: Q750.00; cupo limitado.

Grupos de 3 ó más: Q560.00 por persona.
Reserve al 23788484. Doris le dará las instrucciones para el pago.

Lo espero.

Mario E. Archila M.

Nuevo seminario… Documentación correcta para el ISR

Documentación de operaciones y preparación ante posibles fiscalizaciones de SAT.

Milagrosamente, SAT no hace más ajustes sostenibles en tribunales. SAT gana un poco menos del 20 % de los casos… Claro, en materia de impuestos no hay milagros, simplemente conocimiento o ignorancia.

Azteca

Al terminar, sabrá cómo “deducibilizar” gastos que en otro momento de la historia serían claramente un gasto deducible y ahora requieren trámites o documentaciones adicionales.
Esta parte es principalmente valiosa para los notarios y asesores jurídicos que no son expertos en materia tributaria para evitar ajustes por faltas de documentación.
Para los contadores y auditores, el seminario les permitirá conocer la documentación que deben tener y qué deben o pueden requerir según la ley, a modo de mantener los soportes contables de manera adecuada.
Cualquier contribuyente encontrará valiosa información para prescindir de requerimientos de documentación que no son los necesarios durante una futura fiscalización o litigio tributario -si fuera el caso.

El conocimiento, su prevención

El conocimiento es la mejor arma frente al abuso. La prevención, la mejor estrategia financiera. Regálele el conocimiento a su contador, auditor, asesor legal corporativo y gerentes…

Este año 2015 toca que se aplique plenamente el decreto 10-2012 en cuanto al Impuesto Sobre la Renta que contiene. Ya en 2014 empezaron a fiscalizar el año 2013, por lo que quienes sean fiscalizados este año -y en adelante- lo serán bajo esta normativa.

Desgraciadamente, la ley tiene vicios en cuanto a su técnica, redacción y fundamentación filosófica. Otro elemento negativo, desde la perspectiva de costo de cumplimiento, es la falta de criterios judiciales que iluminen la aplicación de las nuevas normas. Eso tardará unos 8 años en llegar…

Sin embargo, debemos imaginar que los criterios legales serán, siempre, los que prevalezcan y deben ser utilizados en la resolución de las dudas tributarias… De eso trata este seminario.

Mientras tanto, podemos interpretar las normas legales y prepararnos lo más apegado a criterios jurisdiccionales análogos basados en normas de las anteriores leyes del ISR, doctrina de las ramas del derecho que ilustran sobre las instituciones a que se refieren las normas legales-tributarias, atendiendo a precedentes.

Contenido

Hay 10 documentos o “grupos” de documentos necesarios para que un gasto sea deducible. Hay 2 requisitos adicionales. Hay 29 gastos deducibles. Hay 19 tipos de gastos definidos como “no deducibles”. Vamos a agrupar cada gasto según su grupo de documentación necesaria.

Para establecer si un gasto es deducible:

  1. Debe estar en definido como gasto deducible;
  2. Debe cumplir con los requisitos para la deducibilidad:
    1. De fondo
    2. De forma
  3. Debe cumplir con la documentación para que el gasto sea deducible.
  4. No debe estar en el listado de gastos no deducibles.

Documentos a presentar juntamente con la declaración anual

En este caso, según la actividad podrían ser necesarios documentos distintos, así que los trataremos agrupados así:

  1. Documentos comunes a presentar por todos,
    1. Contabilidad, quiénes sí y quiénes no
    2. Estados financieros
  2. Documentos a tener disponibles,
    1. Relativa al contribuyente
    2. Relativa al grupo empresarial
  3. Documentos para clases especiales de contribuyentes y
  4. Documentos según cada actividad
    1. Recursos naturales
    2. Actividades mineras
    3. Construcción y similares
    4. Lotificaciones

Estos listados legales de normativa, lo cruzaremos con requerimientos de información que SAT ha efectuado durante el 2014, a modo que vea los requisitos desde la perspectiva de SAT. Evidentemente le explicaremos cuáles de esos “requerimientos” son “nulos” y cuáles sí “ni modo”, usted debe cumplir… EN 3 DÍAS HÁBILES

Del seminario

4 horas efectivas. De la ley al documento al requerimiento de información. Todo en un sólo seminario.
18 de marzo de 2015 de 8 am a 12:30pm, Auditorio Cancuen del Grand Tikal Futura Hotel.
Inversión: Q750.00; cupo limitado.

Grupos de 3 ó más: Q560.00 por persona.
Reserve al 23788484. Doris le dará las instrucciones para el pago.

 

Lo espero. No tenemos muchos espacios.

 

Mario E. Archila M.

Mejor me río. Van a fiscalizar Moteles y restaurantes… ¿De verdad?

140-M JARDIN

En esta noticia: http://www.prensalibre.com/economia/SAT-fiscalizara-autohoteles-todo-pais_0_1301869939.html dicen que buscan que “…lo que se busca es que las personas que hacen uso de estos negocios (autohoteles y hospedajes) exijan su factura y que los propietarios de estos emitan el documento a los clientes”

La cosa es hay que preguntarse “¿Para qué jodidos sirve una factura de uno de estos lugares?” si al momento de irla a declarar para el IVA resultan que no “hay derecho al crédito porque no es para el negocio”. Evidentemente, la otra pregunta es “¿Por qué va a querer alguien tener un comprobante de pago de un negocio de estos?” pero eso es harina de otro costal.

Luego dicen que “…la fiscalización también incluye bares, ventas de licor, zapaterías, librerías, gasolineras, y restaurantes…” y se agrega que “se verificará que los negocios, como restaurantes, incluyan en la factura el pago de la propina por el servicio, pues actualmente se aplican prácticas que no son las adecuadas”, a lo que  hay que hacer un par de acotaciones.

Primero: “propina” en el sentido estricto es una gratuidad que el comensal da al mesero por el esfuerzo en su buena atención.

Segundo: al ser gratuidad, no está sujeta a IVA, por tanto, no requiere factura.

Tercero: sí puede estar sujeta a impuesto sobre la renta o al impuesto de herencias. El IVA aplica a donaciones de bienes muebles, con lo que tendríamos que resolver la discusión si el dinero es un bien mueble o es un medio de pago y cambio…

Cuarto: la propina debe ir en la factura únicamente cuando la misma es un “cargo” al precio del servicio en el restaurante y es obligatoria. No es facturable cuando es “gratuidad al mesero”, pues es una relación entre el mesero y el comensal. Relación, que como se explica en su término, no es “onerosa” sino por “buena onda” del comensal.

Es así que estamos jodidos cuando las leyes permiten TANTA interpretación y se manejan sin tener en cuenta las relaciones jurídicas que verdaderamente existen.

Recordemos que el hecho generador de la obligación tributaria debe ser “expreso”, claro y exacto. No podemos crear hechos generadores por analogía, con lo cual, en muchos casos, el criterio de SAT será el erróneo.

En cuanto a los moteles… la fiscalización de los moteles es más fácil haciendo una visita de campo y contando sábanas en la lavandería. La factura pudo haber sido emitida y quedarse “abandonada” en el cenicero del recinto, principalmente si los tórtolos no eran aquellos que tenían el permiso “legal” y “eclesiástico” para verse furtivamente en dichos centros… así que ponerse a parar carros a la salida y grabarles en vídeo la declaración de si recibió o no su factura, realmente no ayuda en mucho…

En concreto, a los que salen a un par de canitas al aire en estos días, los puede, literalmente, enchufar…

Mario E. Archila M.

La SAT y su directorio

¿Sabe usted para qué sirve el Directorio de SAT?
Es un pregunta vital. Va de la mano con la pregunta de si usted sabe para qué sirve SAT verdaderamente, pues no es un brazo de la Inquisición que lo condenará por hereje confiese o no. Así la manejan, aunque no es así…
SAT es un ente del estatal que debe ser tratado con mucho cuidado y mucho criterio técnico. En la actualidad, SAT se dedica a perseguir a quienes ya pagan, haciendo mucho más caro al cumplido que al incumplido hacer negocios.
Esto significa, en buen español, que hay un error en la gestión y priorización de los esfuerzos de SAT. Dejemos la idea de que exista corrupción dentro de SAT. Cambios simples pueden permitir que la gestión sea mucho más amigable para los cumplidores y para aquellos que quieren iniciar actividades en el mercado legal.
Estamos ya en el siglo XXI, pero las cabezas de SAT siguen pensando que el mundo es de papel y hojas de 14 columnas.
¿Me ayuda a cambiarlo?

Mario E. Archila

Ayer por la mañana recibí una llamada de una amiga -Lucía Aguilar- quien por cierto es excelente contadora, porque a un cliente o amigo de ella, en su empresa, la firma de auditoría le requería que suspendiera como proveedor a todo aquél que no presentara copia de su RTU.
El pobre amigo de Lucía no puede hacer nada en la empresa porque prácticamente es imposible que se tengan copias de los RTU de la totalidad de proveedores. ¿Se imagina usted que para que le reembolsen gasolina a su vendedor se requiere el RTU de la gasolinera? ¿O del estacionamiento?
Definitivamente el requisito que esta firma de auditoría impone es ridículo. Absurdo. Hasta tonto. Pero, ¿es legal?
Allí se pone interesante…
Para empezar, me parece sorprendente que una firma de auditoría haga un requerimiento que no tiene ninguna base legal.
En nuestra legislación (leyes) el RTU no es un registro público. El documento “público” es el carnet del RTU y es para la identificación del contribuyente frente a SAT. Es más, me atrevería a afirmar que el artículo 24 de la constitución garantiza la secretividad del contenido del RTU. Requerir el envío del RTU como requisito para calificar un proveedor, por tanto, podría ser un requisito contrario a la Constitución.
Por otro lado, la emisión de las facturas se regula en la ley del IVA y en el 10-2012, en cuanto a las leyendas que deben establecerse en dichas facturas para informar al cliente sobre el régimen de ISR al que está sometido el proveedor. En caso de emisión de una factura incorrectamente, es un incumplimiento legal del emisor de la factura. El receptor de la factura debe realizar la retención o no, según diga la factura que está sujeto a retención o que no lo está.
Es así que respecto a la necesidad -y necedad- de contar con copia del RTU de proveedores, no es un requisito con -siquiera sombra de tener- base legal alguna para hacerse y hasta sería un error pretender hacer retenciones conforme a copias de un RTU y no respecto a la factura original recibida. También podría entrar en problemas una persona que requiera información que podría ser considerada como confidencial por la propia Constitución.
La obligación de cumplir con las leyendas es del emisor de la factura, bajo ninguna perspectiva del receptor de una factura que tiene como única obligación legal hacer o no retención según diga la factura.

En corto, si usted tiene unos auditores tan poco preparados, con tan poca visión de la realidad del negocio y con tal nivel de desconocimiento de las leyes tributarias y su correcta aplicación, despídalos. Simple. Huya de ellos y no sea presa de la ignorancia.

Mario E. Archila

La sujeción a la ignorancia

La defensa tributaria…

Ayer mientras nos entrevistábamos con un posible cliente, me vino a la mente aquel caso que recibí siendo aún estudiante… Un día de febrero de 2015. Ese primer caso que me tocó “ver qué hacía” durante el año que preparaba mis exámenes para graduarme. Mi jefe de aquel entonces salía de viaje ese mismo día.
Hoy, la firma, Archila & Asociados, con sus 51 años encima, suma más de 100 casos activos en sus diferentes instancias.
Estos procesos nacen, casi todos, de acciones de SAT ocurridas con posterioridad a 2009. Tristemente, si bien el volumen de casos aumenta, no ha aumentado, es peor, ha disminuido el nivel de los ajustes. Cada día son menos técnicos, menos analizados y mucho más contrarios a la jurisprudencia “ancestral”.
Da tristeza que la Administración Tributaria se empiece a dedicar a ajustar en aspectos que no tienen sustento.
Criterios que no tienen sustento ni siquiera desde la perspectiva contable básica, no digamos de la ley. Triste que el contribuyente tenga que sufrir acosos de la autoridad fiscal, cuando todo está correctamente operado.
Escuchar distinciones absurdas como “son bajo criterio técnico, la argumentación jurídica es en otra instancia”, simplemente da terror. No hay criterios técnicos fuera de los jurídicos, pues la Administración Tributaria, la SAT, aplica DERECHO TRIBUTARIO, es decir, que es el brazo aplicador del Sistema Tributario. Ese sistema tributario responde a las normas del derecho, no de la contabilidad ni de la gestión financiera.
Si no comprendemos ese punto, seguiremos haciendo distinciones extrañas y sin sentido. En estos 15 años, por dicha, he podido atestiguar que la razón legal debe prevalecer. Las decenas de tratadistas y los cientos de sentencias consultadas en este lapso -tanto locales como extranjeras- dejan muy claro que la contabilidad es lo de menos… La contabilidad debe ser el resultado de la aplicación de la norma jurídica y la norma jurídica es derivada de la aplicación constitucional, de la integridad del sistema jurídico, de la aplicación de todo el DERECHO…
Es así que no tenga pena de contradecir a su contador, siempre y cuando lo haga con la razón del derecho en la mano. No hay tal cosa como “contabilidad fiscal”… Hay contabilidad que se concilia para cumplir con el derecho tributario… Lo que debe prevalecer es, SIEMPRE el Derecho.

Mario E. Archila M.