Se huele una reforma tributaria… Me huelo que viene mal diseñada… Otra vez. 

Las ideas locas atrás de las reformas tributarias parten, muchas veces, de supuestos erróneos y análisis de un pino y no del bosque. 

Por ejemplo, las últimas piensan en bancos… Pero la gran mayoría de los chapines no usa bancos. 

Es buena idea subir el IVA… Sí y sólo sí, se convierte en el impuesto único. Es decir, nos soplamos todo el resto de impuestos y enredos para pagarlos. Obviamente impacta el consumo, pero impactar el consumo tiene ventajas. La más importante es que incentiva el ahorro. El ahorro puede ser la mejor manera de aumentar la riqueza. Hoy día, el sistema fomenta la informalidad y el gasto, con castigos a la rentabilidad empresarial, que debe entenderse como la de todos nosotros, no sólo los grandes.  La otra ventaja es que permite a quien lo paga, dejar de pagarlo, aunque sea de manera temporal, pues basta dejar de consumir algunas cosas para que se rebaje el monto a pagar. 

Del lado de las desventajas está la poca formalidad. Para atacar la informalidad se me ocurre que debemos establecer impuesto a las personas físicas y permitir la deducción de los gastos soportados con factura y ademas permitir el acreditamiento del IVA pagado al ISR por pagar. Eso permite incentivar a las personas a exigir su factura. El único impuesto a pagar debería ser el del IVA… Por ello un ISR como incentivo a pedir facturas y lograr que no sólo se recaude 60% del IVA, sino algo más cercano al 100%, podría ser el camino para terminar con un impuesto único, lo que redundará, al final, en crecimiento económico, siempre y cuando se ataquen las razones que impiden la inversión (barreras de entrada) y las razones educativas que impiden a la gente pensar en un mejor futuro. 

Así que una reforma fiscal, sí, pero integral y a futuro… 

Una idea que me pareció genial, es la que propone Jorge Jacobs. Un ISR sobre ventas de 3% y un IVA que tenga un crédito automático de cierto nivel. Él propone este nivel de crédito automático en 90% de las ventas, pero creo que el crédito del IVA debe ser algo como 50%. Parte del valor agregado no lleva IVA (mano de obra). Así que se podría compensar automáticamente 50% y arriba de ello, por ganas y con comprobaciones. Pero el sistema que Jorge propone incentiva más fácilmente el que la gente quiera dar factura. 
Mario E. Archila