Prestada de http://realidadesdeguatemala.blogspot.com/2015/06/caso-sat-asi-operaba-la-linea-segun-el.html
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No es una afirmación. Simplemente es una aspiración. Mucha gente me ha preguntado si la estructura denominada La Línea ha desaparecido. Probablemente la estructura “La Línea” como tal, sí. Es decir, los funcionarios del Ejecutivo y SAT que estaban presuntamente involucrados ya no están allí, así que ESA estructura dejó de existir. Distinto es preguntar si “terminó el contrabando”. Ese tema merece un largo suspiro de resignación, pues considero que, lastimosamente, no ha desaparecido y no desaparecerá en el corto plazo. ¿Razones?

El contrabando no es un “mal” por sí mismo. Es una consecuencia a un mal mayor, pues es un mal sistémico. Las aduanas no cumplen realmente un “bien”, sino que, al contrario, funcionan como una excusa para mantener privilegios y favores. El perjudicado es el consumidor final, es decir, usted y yo, que debemos pagar esos costos de transacción y costos impositivos que se imponen por la existencia de las aduanas de alguna forma, ya sea en precios más altos que en otros países, por lo mismos productos o bien, en escasez o inexistencia de dichos productos en nuestro país por esos mismos costos. Los que ganan, los “empresarios” que gozan de cuasi monopolios por esas protecciones.

En nuestro país, los números en cuanto a los indicadores de recaudación son bastante ilustrativos. El ISR corporativo es el equivalente a 3.01% del PIB, que es bastante acorde al promedio de Latinoamérica (3.26%), sin embargo, el ISR de personas físicas es únicamente 0.37% del PIB, muy por debajo del promedio de Latinoamérica que se sitúa en 1.67%. De igual magnitud vemos que los contribuyentes, para el año 2012, que reportaron algo a SAT fue un total de 1,508,352, sin embargo al eliminar el Impuesto de Circulación, nos quedan únicamente 684,893 contribuyentes. Eso nos lleva a que 10,049 contribuyentes son los encargos de enterar al fisco el 90.6% de la recaudación. Esto es 0.64% de los contribuyentes inscritos, que suman 1,567,000 NITs. De eso hay que imaginar muchos NITs son personas relacionadas “propiedad” de los mismos grupos empresariales.

En Aduanas, se recauda el 28% de los ingresos tributarios totales del país gracias al IVA, pero únicamente 4.1% por vía de los Derechos Arancelarios. El IVA importación es la recaudación más alta que se tiene y es un impuesto que no se “fiscaliza” en aduana, pues es un tributo por internación. El IVA requiere de mercados “formales” para autofiscalizarse, gracias al juego de créditos y débitos.

¿Qué extraemos de estos números?

De una Población Económicamente Activa de entre 5 y 6 Millones de personas, sólo 1.5 Millones está registrado en SAT. Los grandes capitales tributan bastante apegados a indicadores promedio de Latinoamérica. Los impuestos en Aduana que se evaden no son los aranceles, sino el IVA. Esto último, gracias a que la base de consumidores tributariamente inexistentes es mucho mayor que los existentes con lo que el autocontrol del IVA deja de existir. La falta de planillas de IVA para acreditamiento a ISR mermó la capacidad del sistema mismo de fiscalizar el IVA. El contrabando existe porque hay gente en el consumo de esos bienes que se beneficia de mejores condiciones de precio: hay compradores informales. La informalidad es consecuencia misma del sistema que otorga privilegios a los grandes capitales castigando los negocios pequeños que no pueden costear dichas formalidad.

**Los datos fueron obtenidos del estudio fiscal “Hacia el Mejoramiento del Sistema Fiscal -Una revisión del panorama fiscal en Guatemala, las dificultades que se presentan y las posibles soluciones para enfrentar dichos retos” elaborado bajo por Fundesa y CACIF.