Más de Batman

Hoy no hablaré de impuestos, pues alguien me preguntaba (bueno varios) en las últimas semanas quién es para mí el mejor Batman. Los que me conocen y ven seguido saben que Batman está presente en todo lo que hago (el protector de mi teléfono es un Batman), así que la pregunta me la tomo muy en serio.

El mejor Batman del cine, aunque no me lo crean, para mí es Afleck. El segundo mejor fue Michael Keaton. El mejor Bruce Wayne fue Michael Keaton y el siguiente mejor Wayne fue Christian Bale.

La explicación de esto es:

1. Batman es aterrador. Es una figura que da miedo. Afleck tiene el tamaño adecuado.

2. Es un experto en artes marciales. Las coreografías de peleas de Batman han sido simples hasta Afleck. Él sí se ve que tiene dominio de artes marciales.

3. Aunque es debatible, se dice y yo creo que así es, el “disfraz” es Bruce Wayne, no Batman. Es por ello que Batman crea la figura de Bruce Wayne y no al revés. En eso es mejor el Batman de Afleck y Keaton, que siempre actúan como Batman y se olvidan de Bruce, aún sin la capucha.

4. Batman de Afleck ya tomó total control de todo. Su persona es despiadado, que es una versión más apegada al origen de Batman y a algunas versiones de cómic mucho más oscuras.

5. Bale es un Batman del universo Nolan, no del universo DC. Aunque si me preguntan, mi película de Batman favorita es The Dark Knight Rises.

Mario E. Archila

Batman y los impuestos

Los que me conocen han visto que mi celular tiene un estuche de Batman. Resulta ser que no sólo me gusta, sino que además está relacionado, Batman, con los impuestos.

Batman, el héroe nocturno en el que se transforma Bruce Wayne (ya no se llama Bruno Díaz) gracias a su entrenamiento y recursos, vive en ciudad Gótica o “Gotham” como se llama en inglés. Esa ciudad, que a veces se dice que es Chicago y otras que puede ser una representación de Nueva York, tiene una existencia verdadera. Se las cuento.

Resulta que el rey Juan (Sin Tierra) quería ir a conocer su reino del norte. Él era normando (francés) y para poder ir hasta donde quería tenía que atravesar la aldea Gotham. Para los aldeanos implicaba tener que construir y mantener esa nueva “ruta real”. Para evitarlo, se empezaron a hacer pasar por locos. Cosas raras hicieron y lograron que así, tanto el rey como sus esbirros que cobrarían lo necesario para construir su carretera, decidieran irse por otra ruta, aunque más costosa. (Si quieren ampliar la historia).

Es así que Gotham representa una protección a los ciudadanos frente a los cobros y caprichos de su gobernante. Es así que simboliza la labor de un abogado de impuestos. Por ello, creo que somos un gremio “gótico”.

 

Mario E. Archila M.